La violencia sexual contra las mujeres en el transporte público de Trujillo vuelve a quedar expuesta en cifras alarmantes. Un reciente estudio elaborado por la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) y la Cooperación Económica Suiza (SECO), en el marco del proyecto Ciudades en Movimiento (CIMO), reveló que siete de cada diez mujeres han sufrido acoso sexual mientras viajan en microbuses, combis o vehículos de servicio urbano en la ciudad.
Los resultados confirman lo que miles de trujillanas denuncian desde hace años: el transporte público continúa siendo uno de los espacios más peligrosos y hostiles para las mujeres. La cifra también evidencia la urgencia de adoptar medidas estructurales que permitan frenar esta forma de violencia normalizada.
La Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) informó que mantiene activa una campaña integral para prevenir y enfrentar el acoso sexual en las rutas urbanas. Las acciones buscan no solo reducir la sensación de inseguridad, sino también promover una cultura de tolerancia cero frente a cualquier manifestación de violencia hacia las pasajeras.
Un componente central de esta estrategia es la implementación del Protocolo de Atención ante Actos de Acoso Sexual en el Transporte Terrestre de Personas, impulsado por la Subgerencia de Seguridad Vial de la MPT en coordinación con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Este mecanismo establece cómo debe actuar el conductor, el cobrador y la propia unidad de transporte en caso de que una pasajera denuncie un acto de acoso durante el viaje.
La municipalidad ha intensificado la capacitación a conductores y cobradores para garantizar que sepan aplicar correctamente el protocolo, desde la intervención inmediata hasta la disposición de detener el vehículo y derivar a las autoridades cuando corresponda. Además, continúa reforzándose la difusión de mensajes preventivos dentro de las unidades, con información clara para que las mujeres puedan denunciar de manera rápida y recibir atención oportuna.
Las autoridades recordaron que el acoso sexual está prohibido por la Ordenanza Municipal N.º 030-2022-MPT y que quienes lo cometan enfrentan sanciones que incluyen penas de cárcel y una multa equivalente a una Unidad Impositiva Tributaria, que hoy asciende a S/ 5 350. Subrayaron también que esta normativa municipal busca respaldar a las víctimas y dejar claro que la ciudad no tolerará este tipo de agresiones.
El estudio difundido por GIZ y SECO señala que el transporte urbano sigue siendo un espacio de riesgo permanente para las mujeres, quienes no solo enfrentan tocamientos indebidos, miradas lascivas o comentarios obscenos, sino también la indiferencia del entorno y la falta de protocolos claros en años anteriores.
Para la MPT, este trabajo coordinado con la cooperación internacional representa un avance significativo en la lucha contra el acoso sexual, pero advierten que la solución definitiva requiere no solo campañas de sensibilización, sino también mejoras en la infraestructura del transporte, fiscalización constante y un cambio cultural profundo.
“Las mujeres deberían viajar con tranquilidad, sin miedo y con garantías de seguridad. No podemos permitir que el transporte público siga siendo un terreno fértil para la violencia”, señalaron voceros municipales durante la presentación de los avances.
Las acciones continuarán en los próximos meses, mientras se espera que más empresas de transporte adopten el protocolo de manera obligatoria y sistemática.

