Trujillo: estado de emergencia no frena extorsiones desde el penal El Milagro — “La Gringa” confiesa que interno exigía S/ 20 mil a madre de familia

El estado de emergencia en La Libertad y las medidas extremas aplicadas en el penal El Milagro de Trujillo —como el apagón eléctrico total, cortes de energía clandestina y requisas constantes— no han logrado detener la maquinaria extorsiva que opera desde el interior de este establecimiento penitenciario. Una reciente detención volvió a demostrar que las amenazas y cobros ilegales continúan fluyendo hacia el exterior, pese a los esfuerzos policiales y penitenciarios.

La Policía capturó a Brenda Karol Reyna Rojas, conocida como “La Gringa”, una joven de 25 años que confesó que actuaba como soporte externo de un interno identificado como Santos Roger Risco Nicolás, alias “Chato”, condenado por feminicidio y recluido en el pabellón 6 del penal. Según la denuncia, este reo exigía S/ 20 mil a una madre de familia de 55 años, bajo amenaza de atentar contra su vida.

La captura de “La Gringa” ocurrió a las 5:52 p. m. del último miércoles, en una vivienda ubicada en la calle José Martí, en La Esperanza. La intervención se produjo luego de que la víctima denunciara que, desde la tarde del 25 de noviembre, había empezado a recibir una serie de mensajes extorsivos por WhatsApp enviados desde tres números diferentes. Esos números eran activados y reactivados por Reyna Rojas, quien trabajaba directamente para el interno.

De acuerdo con la Policía, la detenida tenía en su poder un dispositivo utilizado para habilitar líneas telefónicas, además de cinco chips y dos tarjetas de crédito. Durante su testimonio, reconoció que cada vez que el INPE y la Policía bloqueaban los números usados por “Chato”, ella los volvía a activar. Lo habría hecho en varias oportunidades, permitiendo así que la amenaza continúe y que el interno mantenga su control criminal desde la celda 17 del pabellón 6.

Horas antes de esta captura, un equipo conjunto de la División de Investigación Criminal, la Oficina de Inteligencia de la Policía y agentes del INPE realizó una amplia requisa en los pabellones 5, 8 y 13 del penal El Milagro. La intervención reveló nuevamente el arsenal improvisado y el aparato extorsivo con el que operan los reclusos: cuchillos artesanales, objetos punzocortantes, cables, extensiones eléctricas clandestinas y nueve libretas con nombres, números telefónicos y apuntes de presuntas víctimas. Además, se halló el croquis de una institución educativa y un carné penitenciario junto a la fotografía de una agente policial, lo que abrió nuevas líneas de investigación.

Tras la requisa, todo el material incautado fue incinerado dentro del mismo penal como una medida inmediata para neutralizar cualquier posibilidad de nueva comunicación, registro o represalia. La Región Policial La Libertad señaló que cada libreta decomisada significa “menos víctimas de extorsión”, y que los operativos serán constantes mientras dure la emergencia.

Sin embargo, la detención de “La Gringa” demuestra que las redes extorsivas desde El Milagro continúan activas. La conexión entre reos peligrosos y operadores externos sigue siendo un eslabón difícil de romper, aun con el aislamiento celular, la reducción de energía y la intensificación de las requisas. La Policía sostiene que los esfuerzos continuarán, pero reconoce que la estructura criminal dentro del penal sigue siendo uno de los mayores desafíos para la seguridad de la región.

El caso reabre el debate nacional sobre el control efectivo de los penales, el uso ilegal de celulares, la complicidad externa y la urgencia de trasladar a los internos más peligrosos a penales de máxima seguridad. Mientras tanto, las extorsiones mantienen en vilo a familias, comerciantes y transportistas en Trujillo y todo el norte del país.

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Causa Justa

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