En un momento en que la inseguridad se ha convertido en la principal preocupación de miles de familias en Trujillo y el norte del país, el candidato al Senado por Renovación Popular, Víctor León Álvarez, presentó un diagnóstico severo y una hoja de ruta para enfrentar lo que calificó como una etapa de “terrorismo urbano” en la región.
Su exposición se dio durante el foro “Diálogo con Candidatos al Senado”, organizado por la Cámara de Comercio de La Libertad y Videnza Instituto, un espacio donde empresarios y líderes institucionales buscaron escuchar propuestas concretas frente al deterioro de la seguridad ciudadana, el estancamiento económico y la crisis de gobernabilidad.
“La seguridad no admite improvisaciones”
León fue directo en su mensaje: la inseguridad no puede enfrentarse con discursos ni con respuestas aisladas. “No se trata de ideologías ni de cálculos políticos. Se trata de recuperar el principio de autoridad”, afirmó ante el auditorio.
Según su planteamiento, la región atraviesa un escenario de violencia sistemática —marcado por extorsiones, amenazas y asesinatos selectivos— que requiere una reacción más firme del Estado. En su lectura, el problema no es solo policial, sino estructural: ausencia de coordinación, debilitamiento del tejido social y una creciente sensación de impunidad.

Juntas vecinales y rondas campesinas: el primer anillo de defensa
Uno de los ejes de su propuesta fue devolver protagonismo a las juntas vecinales y rondas campesinas. A su juicio, estos espacios comunitarios han sido desarticulados o relegados en los últimos años, pese a que suelen ser los primeros en detectar riesgos y dinámicas sospechosas en barrios y comunidades.
León sostuvo que la lucha contra la delincuencia no puede concentrarse únicamente en operativos reactivos. Planteó la necesidad de reconstruir el vínculo entre el Estado y la sociedad civil, fortaleciendo canales de comunicación seguros que permitan a los ciudadanos denunciar sin miedo a represalias.
“Hoy el vecino tiene temor. No confía en que su denuncia será protegida. Necesitamos sistemas de comunicación eficaces y seguros con las fuerzas del orden”, enfatizó.
Inseguridad y economía: una relación directa
El candidato también introdujo un enfoque que amplía el debate: la relación entre inseguridad y paralización de proyectos estratégicos en La Libertad.
Advirtió que no puede hablarse de paz social sin seguridad jurídica y estabilidad económica. En ese sentido, señaló que la paralización de obras como los hospitales de Cascas, Virú, Huamachuco y Otuzco, así como el proyecto especial Chavimochic, no solo impacta en servicios básicos, sino que agrava brechas sociales.
Para León, cada proyecto detenido significa empleos perdidos, inversión congelada y más espacio para economías ilegales. “Cuando no hay oportunidades, la delincuencia encuentra terreno fértil. Cada año se pierden miles de millones de dólares por falta de gestión. Eso termina golpeando directamente a las familias”, sostuvo.
Marco legal más fuerte contra la extorsión
De llegar al Senado, aseguró que impulsará iniciativas legislativas orientadas a fortalecer las herramientas del Estado para desarticular redes de extorsión, uno de los delitos que más afecta a emprendedores y pequeños negocios en Trujillo y otras ciudades del norte.
Planteó que el Estado no puede limitarse a reaccionar después de un atentado o una amenaza, sino que debe anticiparse, cortar fuentes de financiamiento ilícito y proteger de manera efectiva a quienes generan empleo.
“Estoy listo para asumir la responsabilidad de liderar este combate frontal. El Estado debe dejar de ser un espectador y convertirse en el protector de nuestras familias”, concluyó.

