Un operativo conjunto entre la Policía Nacional de Colombia, la Fiscalía y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) permitió la captura en la ciudad de Cali de Rubén Darío Jaramillo Pinto, conocido con los alias de “Rolex” o “Cucho”, señalado como una pieza clave en el engranaje del narcotráfico internacional entre Colombia, Ecuador y Perú.
Las autoridades lo identifican como uno de los principales articuladores de envíos de cocaína hacia Estados Unidos y lo vinculan con estructuras criminales de alto impacto en la región andina, entre ellas la organización peruana “Los Pulpos”, la banda ecuatoriana “Los Lobos” y la subestructura Dagoberto Ramos, perteneciente a las disidencias de las FARC.
Alias “Rolex” era requerido por la justicia estadounidense y cuenta con notificación roja de Interpol. De acuerdo con los reportes oficiales, también enfrenta investigaciones en Perú y Estados Unidos por tráfico de narcóticos y conspiración internacional. El estado de Ohio lo solicita por cargos relacionados con el envío de drogas al mercado norteamericano.

Según la Policía colombiana, Jaramillo Pinto cumplía una función estratégica dentro de la cadena criminal. No era un simple intermediario. Su rol consistía en coordinar la logística del transporte transnacional de cocaína, asegurando el flujo constante de cargamentos desde zonas de producción en Colombia hasta puntos de salida en Ecuador y Perú, desde donde eran enviados hacia Estados Unidos en lanchas rápidas tipo “Go Fast”.
Las investigaciones señalan que la droga, producida presuntamente por el frente Dagoberto Ramos, salía de Colombia hacia centros de acopio en territorio ecuatoriano y peruano. En estos países, bajo supervisión de “Los Lobos” y “Los Pulpos”, respectivamente, se organizaba el traslado marítimo hacia Norteamérica. En ese circuito, alias “Rolex” habría sido el nexo operativo que garantizaba la conexión entre productores, custodios y transportistas.
Las autoridades también sostienen que utilizaba el alias “Rolex” como marca distintiva en algunos cargamentos, una especie de sello dentro del mundo criminal para identificar mercancía y rutas. Además, se conoció que el detenido contaba con identidad ecuatoriana y antecedentes por delitos como estafa y extorsión en ese país.
El director de Investigación Criminal e Interpol de Colombia confirmó que Jaramillo Pinto era considerado un objetivo de alto valor, con cerca de dos décadas de presunta actividad en redes ilícitas vinculadas al narcotráfico. Su captura, aseguran, representa un golpe significativo contra las estructuras que operan en el corredor Colombia–Ecuador–Perú, una de las rutas más utilizadas para el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos.
En el caso peruano, la mención de “Los Pulpos” vuelve a colocar a esta organización en el radar internacional. La banda, con operaciones históricas en el norte del Perú, ha sido vinculada en distintas investigaciones a delitos como extorsión, sicariato y tráfico de drogas. La presunta conexión con redes transnacionales amplía la dimensión de su influencia más allá del ámbito local.
Actualmente, alias “Rolex” permanece detenido en Colombia mientras avanza el proceso de extradición solicitado por Estados Unidos. Las autoridades de ese país buscan que responda por cargos federales relacionados con tráfico de sustancias ilícitas y conspiración para distribuir cocaína.
La captura de Rubén Darío Jaramillo Pinto no solo impacta a las redes criminales involucradas, sino que evidencia la creciente coordinación entre agencias internacionales para enfrentar el narcotráfico transnacional. En un escenario donde las organizaciones criminales operan sin fronteras, los operativos conjuntos entre Colombia, Perú, Ecuador y Estados Unidos se han convertido en una herramienta clave para debilitar sus estructuras.
El caso también deja abierta una pregunta crucial para la región: ¿qué otras piezas de esta red continúan activas? Las investigaciones siguen en curso y no se descartan nuevas detenciones vinculadas a esta estructura que abastecía el mercado norteamericano.

