La provincia de Pataz vuelve a encender las alertas de seguridad en La Libertad. En un operativo policial realizado en el sector Las Pencas, agentes de la comisaría rural de Vijus lograron incautar cinco mil cartuchos de dinamita, un hallazgo que evidencia la magnitud del tráfico de explosivos en una de las zonas más golpeadas por la minería ilegal.
El material, identificado como dinamita tipo “Emulnor 3000” y “Famesa”, fue encontrado en un almacén improvisado que, según las primeras investigaciones, habría sido utilizado como punto de acopio para abastecer actividades extractivas fuera del marco legal.
Explosivos que podrían alimentar la criminalidad
Más allá de su presunto uso en minería ilegal, la Policía no descarta un escenario más preocupante: que parte de estos explosivos haya sido o pueda ser utilizado por organizaciones criminales para cometer delitos como extorsión.
En la región La Libertad, el uso de dinamita se ha convertido en una herramienta recurrente para intimidar a comerciantes, empresarios y transportistas, especialmente en las provincias de la costa. Por ello, el hallazgo no solo representa un golpe logístico, sino también preventivo frente a posibles actos delictivos.
Un almacén clandestino sin responsables identificados
Durante la intervención, los agentes no encontraron a ninguna persona en el inmueble donde se almacenaban los explosivos, lo que sugiere que el lugar funcionaba de manera clandestina.
Actualmente, las investigaciones están orientadas a identificar al propietario del predio y determinar quiénes estarían detrás del almacenamiento de esta considerable cantidad de dinamita.
El hallazgo también abre la posibilidad de que exista una red de abastecimiento ilegal que opera en la zona, aprovechando la geografía y la limitada presencia estatal en determinados sectores de Pataz.
El decomiso de estos explosivos se produce en un contexto donde la minería ilegal continúa expandiéndose en la sierra de La Libertad, generando no solo impactos ambientales, sino también escenarios de violencia y criminalidad.
La presencia de insumos peligrosos como la dinamita en manos de actores no regulados incrementa el riesgo de conflictos, atentados y actividades ilícitas que afectan tanto a la población local como a otras provincias de la región.
Si bien la incautación de cinco mil cartuchos representa un avance en la lucha contra el tráfico ilegal de explosivos, también deja en evidencia la dimensión del problema en Pataz.
El caso se suma a una serie de operativos que reflejan la necesidad de reforzar el control territorial y las acciones de inteligencia en una provincia donde la minería ilegal y la delincuencia organizada continúan desafiando la presencia del Estado.

