La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) advirtió sobre los riesgos que enfrenta la infraestructura de la empresa Sedalib S. A. ante un eventual fenómeno de El Niño, que podría provocar lluvias intensas, inundaciones y desbordes en diferentes sectores de La Libertad.
Tras realizar un monitoreo preventivo a 18 instalaciones de agua potable y saneamiento, el organismo regulador identificó vulnerabilidades que podrían comprometer la continuidad de servicios esenciales para la población.
Los hallazgos generan especial preocupación por las consecuencias que una emergencia climática podría ocasionar en el abastecimiento de agua potable y el funcionamiento de los sistemas de alcantarillado.
Entre los principales resultados destacan seis infraestructuras expuestas a inundaciones, nueve instalaciones con riesgos operativos relacionados con la falta de equipos de respaldo eléctrico y dos plantas de tratamiento de aguas residuales que presentan un riesgo crítico de reboses de desagüe.
Seis infraestructuras de Sedalib están expuestas a inundaciones
Según el informe difundido por Sunass, seis instalaciones de Sedalib se encuentran expuestas a peligros asociados con precipitaciones intensas, inundaciones y desbordes.
Estas condiciones podrían afectar su funcionamiento durante una emergencia climática, dependiendo de la intensidad de las lluvias y del nivel de protección existente.
El organismo regulador realizó las evaluaciones en tres localidades atendidas por la empresa prestadora, aunque en la información difundida no se identificaron los nombres de estas localidades ni las instalaciones específicas consideradas vulnerables.
Esta información resulta fundamental para que la población conozca qué sectores podrían enfrentar interrupciones del servicio y cuáles son las medidas de prevención previstas.
Otro de los hallazgos de Sunass está relacionado con la capacidad de las instalaciones para continuar operando ante interrupciones del suministro eléctrico. El regulador identificó nueve infraestructuras cuya operatividad podría verse comprometida por la falta de equipos de respaldo.
Durante una emergencia, los cortes de electricidad pueden afectar sistemas de bombeo y otros componentes necesarios para la distribución de agua potable o el funcionamiento del saneamiento. Por ello, Sunass recomendó la adquisición, mantenimiento y disponibilidad de grupos electrógenos y otros equipos que permitan sostener las operaciones cuando falle el suministro eléctrico convencional. La ausencia de estos mecanismos de contingencia puede agravar los efectos de una emergencia y prolongar las interrupciones del servicio.
Dos plantas de tratamiento presentan riesgo crítico de rebose de desagües
Uno de los aspectos más preocupantes del monitoreo es la situación de dos plantas de tratamiento de aguas residuales. Según Sunass, ambas presentan riesgo crítico de reboses de aguas residuales en zonas urbanas ante posibles inundaciones.
Una situación de esta naturaleza podría provocar la salida de aguas servidas hacia espacios públicos y generar riesgos sanitarios para la población.
Los reboses de alcantarillado pueden contaminar calles y viviendas, dificultar la movilidad y aumentar la exposición de las personas a agentes infecciosos.
Sin embargo, el reporte no precisa la ubicación de las dos plantas ni los sectores urbanos que podrían resultar afectados. Tampoco se ha informado qué obras de protección o medidas correctivas se requieren específicamente en estas instalaciones.
¿Qué medidas adoptará Sedalib frente a los riesgos detectados?
El monitoreo de Sunass plantea interrogantes sobre el nivel de preparación de Sedalib para enfrentar una temporada de lluvias intensas. La empresa prestadora deberá determinar qué intervenciones son necesarias, cuánto presupuesto requieren y en qué plazos pueden ejecutarse. También resulta importante conocer si existen protocolos de abastecimiento alternativo para los sectores que podrían quedarse sin agua potable.
En el caso de las plantas de tratamiento de aguas residuales, se requiere especial atención a los mecanismos de protección que eviten desbordes y contaminación en áreas habitadas.

