Por Yuri Castro
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Los familiares de la abogada Liset Jacquelin García Villanueva viven presos del dolor, la amargura y la impotencia. Desde el 13 de junio del 2013, día en que la profesional de 29 años de edad fue asesinada a balazos por un sicario en la avenida España, en pleno centro de Trujillo, no se cansan de exigir justicia.

El 13 de diciembre del año pasado, ese deseo de justicia, anhelado entre llantos y desvelo, parecía que lo encontraban tras una larga lucha de años. Ese día, el Tercer Juzgado Penal Colegiado de Supraprovincial de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, integrado por los magistrados Omar Pozo Villalobos, Jaino Grandez Vilchez y Miriam Santillán Calderón, por unanimidad, condenaron a veinte años de cárcel a la empresaria agroindustrial e inmobiliaria, María del Pilar Arambulú Alvarado y el chofer de ésta, Dante Richard Hinojosa Puertas, como autores intelectuales del crimen de la abogada.
En la misma resolución, los jueces ordenaron que la sentencia se ejecute de manera provisional; es decir que la empresaria y su supuesto cómplice tenían que ser capturados y encerrados en el penal El Milagro de Trujillo, sin necesidad de esperar el fallo de segunda instancia judicial, a la cual recurrieron sus abogados a través de un recurso de apelación.

No se ejecuta sentencia
Sin embargo, lo que sus colegas del Tercer Juzgado hicieron con la mano derecha, los jueces Carlos Eduardo Merino Salazar, Eliseo Giammpol Taboada Pilco y Raúl Ipanaque Anastacio (juez supernumerario o suplente), de la Tercera Sala Superior Penal de Apelaciones de la Corte liberteña, lo borraron con la izquierda.
Estos magistrados, también por unanimidad, el 24 de febrero de este año, a través de una resolución, dejaron sin efecto la ejecución de sentencia, por lo que la presunta autora intelectual está en libertad, con el riesgo de que fugue del país.
Esta decisión ya había tenido un fallo adverso; sin embargo, los magistrados superiores deshicieron lo que ya habían determinado los jueces de primera instancia que le había dado tranquilidad a los familiares de la abogada Liset Jacquelín García Villanueva.
El 17 de diciembre del 2019, a cuatro días de haber sido condenada a veinte años de cárcel y dictado su captura, los abogados de la empresaria María Arambulú Alvarado, la presunta autora intelectual, presentaron un recurso para que la ejecución de la condena quede si efecto temporalmente. No les fue bien. En primera instancia le negaron ese pedido, pero diferente giro tuvo cuando todo cayó en manos de los magistrados Eliseo Taboada Pilco, Carlos Merino Salazar y Raúl Ipanaqué Anastacio.
Ellos, por unanimidad, aceptaron el pedido del abogado de Arambulú Alvarado, César Augusto Alva Florián. De esta manera, la condenada en primera instancia como autora intelectual del homicidio calificado de la abogada, quedó sin orden de captura al igual que su supuesto cómplice. En la resolución, la Sala Penal dispuso que a los condenados en primera instancia, la empresaria María del Pilar Arambulú Alvarado y el chofer de esta Dante Richard Hinojosa Puertas, cumpla la conductas exigidas dentro de la comparecencia restringida, hasta que la decisión en segunda instancia ya sea tomada, disponiendo dejar sin efecto los mandatos de captura impuestos sobre ambos.


Móvil pasional
Durante las pesquisas de este caso, el empresario A.F.B, esposo de la acusada M.A.A prestó su testimonio y, efectivamente, confirmó que mantenía amores esporádicos con su abogada Jacquelín García Villanueva y que su pareja se enfureció al enterarse de ello.
De igual modo, también declaró la empresaria, pero negó todo y más bien dijo que ella era amenazada de muerte, al parecer, por la ahora occisa. Negó haber agredido en vida a la abogada por tener la relación con su esposo, pero confirmó que llamaba a la madre de la ahora occisa para advertirle que su hija tenía amoríos con el hombre con el cual estaba casado. La Policía logró determinar que el chofer de la empresaria habría sido el nexo con los sicarios, tuvo fluida comunicación hasta con otros tres celulares que poseían los ahora encarcelados y acusados de ser los autores materiales del homicidio de la abogada Jacquelín García Villanueva.

