Pobladores de diversas comunidades del sector Alto Chicama encendieron las alertas ante el posible impacto ambiental que generaría la instalación de una planta de procesamiento de minerales en la parte alta de la cuenca del río Chicama, en la región La Libertad.
Distritos como Huaranchal, Callancas, Chicama y Ascope advirtieron que la presencia de un depósito de relaves podría afectar la calidad del agua destinada al consumo humano, así como a actividades agrícolas y ganaderas. Además, señalaron que ya enfrentan consecuencias de operaciones mineras anteriores en la zona.
Preocupación por cabecera de cuenca
El proyecto, promovido por la empresa Igor Mining Exploration S.A.C., se ubicaría en el sector La Compasada, en una zona considerada cabecera de cuenca de la quebrada Huaranchal, lo que implica una protección especial según la Ley de Recursos Hídricos.
Las comunidades alertan que cualquier intervención en este tipo de zonas podría generar impactos irreversibles en los ecosistemas y en el abastecimiento de agua para poblaciones aguas abajo.
Solicitan intervención de autoridades
Ante este escenario, los pobladores solicitaron la intervención de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y la Fiscalía Ambiental para verificar el cumplimiento de la normativa vigente, así como la existencia de estudios de impacto ambiental y permisos correspondientes.
Asimismo, el alcalde de Huaranchal, Marco Castañeda Paredes, convocó a una asamblea general para evaluar la situación y definir acciones frente a esta problemática.
Convocan reunión el 19 de abril
La reunión se realizará el domingo 19 de abril, a las 9:00 a.m., en el coliseo Las Palmas del distrito de Huaranchal. En este espacio participarán autoridades comunales, organizaciones sociales y población en general.
El objetivo será analizar los alcances del proyecto minero, informar sobre su situación legal y acordar medidas para la defensa de los recursos hídricos en la zona.

