El exalcalde de Trujillo, Arturo Fernández Bazán, protagoniza una nueva controversia pública luego de solicitar dinero a sus seguidores mediante transferencias por Yape con el objetivo de reunir S/ 50 mil para cumplir con el pago de una reparación civil ordenada en un proceso judicial.
El pedido fue realizado a través de una transmisión en vivo difundida en sus redes sociales, donde explicó que enfrenta una audiencia judicial que podría definir el futuro de la pena suspendida que le fue impuesta en un caso de difamación.
Las declaraciones rápidamente generaron reacciones en redes sociales y reavivaron el debate sobre los procesos judiciales que involucran al exburgomaestre trujillano.
¿Por qué Arturo Fernández pide dinero?
Durante su transmisión, Fernández afirmó que fue notificado para asistir a una audiencia programada para el próximo 26 de junio.
Según explicó, la diligencia judicial se realizará luego de que el abogado y exdecano del Colegio de Abogados de La Libertad, Víctor Burgos Mariños, solicitara la revocatoria de la pena suspendida impuesta en el proceso por difamación que ganó contra el exalcalde.
“Quiere que vaya a la cárcel”, expresó Fernández al referirse al pedido presentado ante el Poder Judicial.
De acuerdo con sus declaraciones, la solicitud estaría relacionada con el incumplimiento del pago de la reparación civil establecida como parte de la sentencia.
La audiencia que podría definir su situación judicial
La audiencia ha sido programada para las 9 de la mañana del 26 de junio y será clave para determinar si Fernández mantiene los beneficios de la pena suspendida o si el Poder Judicial adopta una decisión distinta respecto al cumplimiento de la sentencia.
En este tipo de procesos, los jueces evalúan si la persona condenada ha cumplido las reglas de conducta y obligaciones impuestas durante el periodo de suspensión de la pena.
Entre esas obligaciones suele encontrarse el pago de la reparación civil fijada a favor de la parte agraviada.
Afirma que los bancos rechazaron prestarle dinero
Durante la transmisión, Fernández sostuvo que intentó obtener un préstamo bancario para reunir el dinero necesario, pero aseguró que diversas entidades financieras rechazaron su solicitud.
Según indicó, la negativa estaría relacionada con una investigación por presunto lavado de activos.
“El señor del banco me dice que no me puede dar préstamo porque tengo denuncia de lavado de activos”, manifestó.
Sin embargo, durante la transmisión no mostró documentos oficiales que acrediten la negativa bancaria ni las razones expuestas por las entidades financieras.
Ante la imposibilidad de conseguir financiamiento, el exalcalde optó por recurrir a sus seguidores en redes sociales.
Fernández pidió apoyo económico mediante transferencias digitales para completar el monto que necesita reunir antes de la audiencia judicial.
El llamado generó una amplia repercusión debido a la popularidad que mantiene en plataformas digitales y a la polarización que suele generar entre simpatizantes y detractores.
La polémica por llamar “esclavos” a sus seguidores
Uno de los momentos que más críticas provocó fue cuando Fernández utilizó el término “esclavos” para referirse a parte de las personas que siguen sus transmisiones.
“Belmont tiene a sus espartanos, pero yo tengo a mis esclavos”, declaró durante una de sus emisiones.
Posteriormente, ante las reacciones generadas, precisó que utilizó esa expresión para referirse a simpatizantes de otras agrupaciones políticas que también observan sus contenidos en redes sociales.
Aun así, sus palabras generaron cuestionamientos y comentarios en distintas plataformas digitales.
Un personaje permanentemente rodeado de controversias
Desde antes de asumir la alcaldía de Trujillo y durante toda su gestión municipal, Arturo Fernández ha estado involucrado en diversas polémicas públicas.
Sus enfrentamientos con autoridades, declaraciones difundidas por redes sociales, denuncias, procesos judiciales y sanciones han mantenido su nombre constantemente en la agenda política regional.
Incluso después de dejar el cargo, continúa siendo una figura con alta exposición mediática y fuerte presencia digital.
La audiencia del próximo 26 de junio será determinante para establecer si Fernández mantiene la pena suspendida o si el Poder Judicial considera que existió incumplimiento de las obligaciones impuestas en la sentencia.
Por el momento, el exalcalde continúa realizando transmisiones y defendiendo públicamente su posición frente a los procesos judiciales que enfrenta.
La decisión judicial será observada con atención tanto por sus seguidores como por sus detractores, debido al impacto político y mediático que suele generar cada uno de sus pronunciamientos.

