La tarde del 18 de noviembre volvió a teñirse de violencia en la provincia de Chepén. Aproximadamente a las 5:30 p. m., tres sujetos armados a bordo de una motocicleta llegaron hasta un inmueble ubicado en la prolongación San Sebastián y abrieron fuego sin mediar palabra. El ataque dejó inicialmente un muerto y un herido de gravedad; horas después, este último también perdió la vida tras ser trasladado al Hospital Regional Docente de Trujillo.

Las víctimas fueron identificadas como David León Guerrero, de 47 años, y Julio Alcides Garay Verde, de 34. Ambos recibieron múltiples impactos de bala. Garay Verde fue evacuado primero al hospital de Apoyo de Chepén, pero debido a la gravedad de sus lesiones fue derivado a Trujillo, donde finalmente falleció durante la madrugada.

Tras los disparos, los vecinos alertaron de inmediato a la Policía. Una patrulla que realizaba rondas por la zona llegó en pocos minutos y desplegó un operativo de búsqueda que terminó con la captura de tres sospechosos, a quienes los agentes señalan como presuntos responsables del doble crimen. Se trata de Yeison Ángel Castañeda Silva, Johan Franco Bazán Díaz y Bayron Manuel Pisfil, quienes, según la PNP, intentaron escapar disparando contra los uniformados, pero fueron reducidos rápidamente.
La intervención permitió además identificar que los detenidos pertenecerían a la banda conocida como “Los Gatilleros del Alto Chepén”, un grupo delictivo que operaría en la zona disputando control territorial. De acuerdo con fuentes policiales, uno de los atacantes logró escapar y es buscado intensamente en coordinación con unidades especializadas.

Los tres capturados fueron trasladados a la comisaría Dos de Mayo, donde permanecen detenidos mientras la Fiscalía evalúa los elementos recogidos y define las medidas legales que corresponderán. La Policía sostiene que el ataque estaría relacionado con conflictos por dominio territorial, una modalidad que en los últimos meses se ha vuelto recurrente en diversos puntos de la provincia.
La violencia registrada ha generado preocupación entre los vecinos, quienes exigen mayor presencia policial y acciones más firmes contra las bandas criminales que operan en Chepén. Mientras tanto, las investigaciones continúan para determinar la participación de los detenidos y esclarecer completamente el móvil del crimen.

