La avenida Pesqueda, una de las rutas más transitadas, desgastadas y conflictivas de Trujillo, finalmente empezó a experimentar el cambio que vecinos y conductores habían esperado por años. La Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) puso en marcha un proyecto de modernización integral que busca ordenar el tráfico, mejorar la seguridad vial y devolver condiciones dignas a miles de usuarios que atraviesan este corredor diariamente.
El proyecto, denominado “Reparación de pavimento, vereda y señales de tráfico en el servicio de movilidad urbana en la avenida Pesqueda, desde la avenida Huascarán hasta el pasaje Tangus”, representa una inversión pública de S/ 3,238,278.70 y está a cargo de la empresa Corporación Aljar SAC. La intervención tiene como objetivo reemplazar el deteriorado pavimento, reconstruir veredas y renovar toda la señalización, en una vía que por años sufrió baches, colapsos parciales y un marcado riesgo para peatones y conductores.
Un avance inicial del 16 % en un plazo ajustado
Los trabajos iniciaron el 7 de noviembre de 2025 y cuentan con un plazo de 75 días calendario. Se trata de una ejecución contrarreloj que busca entregar avances visibles antes de la temporada fuerte de lluvias. Hasta el momento, el proyecto registra un 16 % de avance, etapa crítica que involucra preparación del terreno, intervención de redes y trabajos preliminares, considerados los más complejos.
Fuentes técnicas de la comuna explicaron que esta fase inicial es clave para garantizar que el nuevo pavimento tenga durabilidad y resistencia. La obra implica, además, replantear niveles, corregir deformaciones y asegurar que la vía cumpla estándares adecuados de movilidad urbana.
Entre expectativa, molestias temporales y esperanza vecinal
El anuncio de la modernización ha generado diversas reacciones entre los vecinos. Para algunos, el cierre parcial de la avenida y los desvíos representan una molestia inevitable, especialmente en horas punta, donde el tránsito en la zona ya es por sí mismo complicado. Sin embargo, la mayoría reconoce que el deterioro acumulado hacía urgente la intervención.
Adultos mayores, escolares y transeúntes celebran especialmente la reconstrucción de veredas, pues la antigua infraestructura presentaba desniveles, zonas fracturadas y tramos donde prácticamente no existían espacios seguros para caminar.
“Era hora de que se haga algo. Pesqueda ya no soportaba más huecos ni accidentes”, comentó una comerciante de la zona que ha visto cómo, durante años, los vehículos zigzagueaban entre baches y montículos de asfalto desgastado.
Una apuesta por la movilidad segura en Trujillo
Cuando concluya, la modernización de Pesqueda promete cambiar no solo el aspecto de la avenida, sino también la experiencia cotidiana de tránsito. La nueva señalización y el ordenamiento vial podrían reducir significativamente la siniestralidad en un punto que, históricamente, registraba congestión y maniobras imprudentes.
Además, la obra se proyecta como un precedente para futuras intervenciones urbanas que Trujillo necesita con urgencia. Con una población en crecimiento y un parque automotor en expansión, la apuesta por mejorar corredores estratégicos es una pieza clave para recuperar la movilidad segura y eficiente en la ciudad.
La modernización de Pesqueda es, sin duda, un paso pequeño, pero altamente simbólico en la búsqueda de una Trujillo más ordenada, transitable y preparada para los desafíos urbanos que vienen.

