En el mes patrio, Trujillo volverá a rugir con el sonido visceral de una de las bandas más representativas del rock peruano contemporáneo: Cuchillazo. Con más de 20 años de trayectoria y una historia marcada por rupturas, regresos, internacionalización y una base fiel de seguidores —a quienes llaman cariñosamente “bestias”—, la banda limeña se presentará este sábado 26 de julio en el Chelsea Tavern (jr. Estete 675), prometiendo un concierto intenso y cargado de historia.
Nacida del caos
Fundada en 2002 en Barranco, Lima, por Nicolás Duarte, Cuchillazo nació como un proyecto casi accidental. El primer disco, grabado improvisadamente por Duarte y el baterista Capi Baigorria, incluía temas que ni siquiera pensaban lanzar oficialmente. Sin embargo, ese material crudo y honesto se convirtió en su debut homónimo, con himnos como “Escribir todo de nuevo” y “Colgado”.
Con el tiempo, la banda fue consolidándose con una propuesta feroz y directa que mezclaba grunge, metal y rock alternativo, y que reflejaba la furia, la frustración y las contradicciones de la vida urbana en Lima.
Su segundo disco, “Días Negros” (2004), los catapultó al radar nacional gracias a la inclusión de sus canciones en las series de televisión “Misterio” y “La Gran Sangre”, con temas como “Máquina” y “Granjero infame”. Posteriormente, “Tecno-Furia” (2012), marcado por un sonido aún más agresivo y afinaciones más graves, los consolidó como referentes de la escena independiente.
En 2015 lanzaron “Recaer”, un álbum donde rescataron viejas ideas y las transformaron en himnos como “El Baile de los muertos”, “Como una mula” y “Mal enterrado”, ganando una nominación en los Premios Luces de El Comercio. También publicaron un álbum acústico, “Bestia acústica” (2017), y “Atravesando muros” (2019), su último trabajo antes de la pandemia.
En 2017, Cuchillazo hizo historia al participar en el festival Cosquín Rock, en Córdoba, Argentina, gracias a una campaña de crowdfunding apoyada por sus fans. Allí se convirtieron en la primera banda peruana de rock en presentarse en ese escenario.
En 2021, tras 20 años, la banda anunció su separación definitiva. Sin embargo, en 2023, Capi Baigorria y Rafael Otero decidieron seguir adelante con una nueva alineación, ahora con Adrián del Águila en guitarra y voz, marcando así una nueva etapa para la banda.
Cuchillazo es más que una banda; es una declaración de principios. En cada canción, su lírica visceral y su sonido demoledor han reflejado la rabia, la resistencia y las paradojas de vivir en el Perú. Sus conciertos son catárticos: una comunión entre la banda y sus seguidores, un espacio para liberar emociones y celebrar la música con intensidad.

