Estadio Chan Chan sin ITSE: denuncian uso irregular en fiesta

El uso del estadio Chan Chan de Trujillo para un evento bailable por el Día del Trabajador ha desatado una nueva controversia en la gestión municipal. Lo que debía ser una celebración terminó convertido en un foco de cuestionamientos por presuntas irregularidades en materia de seguridad, condiciones del recinto y uso del espacio público.

El evento, que congregó a gran cantidad de asistentes con la presencia de orquestas de cumbia, dejó imágenes que rápidamente circularon entre vecinos: acumulación de residuos, cajas de cerveza en el campo de juego y un recinto deportivo convertido, según críticos, en un espacio ajeno a su finalidad original.

Denuncia: “Se convirtió en un chupódromo”

El exregidor de la Municipalidad Provincial de Trujillo, José Miranda Prado, fue uno de los más duros en sus cuestionamientos. Afirmó que la actual gestión edil habría permitido que el estadio se convierta en un “chupódromo”, en referencia al consumo masivo de alcohol durante la actividad.

Sin embargo, más allá de la crítica política, el punto más delicado radica en el aspecto legal y de seguridad: el estadio Chan Chan no contaría con el certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE), requisito indispensable para la realización de eventos de este tipo.

¿Se incumplieron normas de seguridad?

Según Miranda Prado, el Decreto Supremo N.° 02-2018-PCM establece que cualquier recinto que no esté diseñado originalmente para espectáculos públicos no deportivos debe contar previamente con el certificado ITSE, además de autorizaciones específicas de Defensa Civil.

En ese sentido, sostuvo que el evento debió ser suspendido por la Gerencia de Fiscalización de la comuna, al no cumplir con estos requisitos. “Sin ese documento no se podía autorizar el espectáculo. Se debió intervenir”, advirtió.

Respuesta del alcalde Mario Reyna

Frente a las críticas, el alcalde de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, defendió la decisión señalando que la actividad no fue organizada por la municipalidad, sino que se trató del alquiler del estadio a un promotor privado, quien pagó aproximadamente S/ 8 mil por el uso del recinto.

El burgomaestre reconoció que el estadio, en su conjunto, no cuenta con el certificado ITSE. No obstante, aseguró que el organizador del evento sí gestionó una certificación específica para espectáculo público no deportivo, presentando un plan de seguridad, planos de distribución y verificación de estructuras.

Además, minimizó los cuestionamientos al señalar que el estadio Chan Chan ahora puede ser aprovechado para este tipo de actividades, tras haber estado abandonado durante años.

Un debate de fondo: uso de espacios públicos

El caso abre un debate más amplio sobre el uso de infraestructuras deportivas para eventos masivos. ¿Debe priorizarse la generación de ingresos mediante alquileres o garantizar estrictamente la finalidad deportiva y las condiciones de seguridad?

También pone en evidencia la importancia de contar con certificaciones completas y actualizadas, especialmente en contextos donde la seguridad de cientos o miles de asistentes está en juego.

Posibles consecuencias

Más allá del cruce de declaraciones, la situación podría derivar en investigaciones administrativas si se determina que hubo incumplimiento de normas. Asimismo, refuerza la presión sobre la gestión municipal para regular el uso de espacios públicos y evitar riesgos.

El estadio Chan Chan, que busca recuperar protagonismo en la ciudad, enfrenta ahora un cuestionamiento clave: si está preparado para albergar eventos masivos sin comprometer la seguridad.

La polémica no solo expone fallas administrativas, sino también la necesidad de definir con claridad los límites entre la gestión pública, el uso comercial de espacios y la responsabilidad frente a la ciudadanía.

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Causa Justa

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