Exmiembro del Serenazgo de Trujillo fue asesinado por mafia minera de Pataz

La noche del sábado, los vecinos de la cuadra 12 de la avenida La Marina, a escasos metros del óvalo Grau, escucharon una ráfaga de disparos que paralizó el tránsito y heló la sangre de los transeúntes.

Minutos después, un vehículo blanco, con lunas polarizadas, permanecía estacionado, con los vidrios perforados y el cuerpo inerte de un hombre desplomado sobre el volante. Era Pedro Felipe Castro Méndez, de 38 años, conocido como “Sheriff”, apelativo que recibió por haber pertenecido años antes al equipo de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad Provincial de Trujillo.

Según los testigos, dos motos lineales se acercaron a toda velocidad por la vía central. En una de ellas, el sicario que iba de pasajero descendió, caminó con decisión hacia la camioneta y, sin mediar palabra, descargó más de diez disparos contra el conductor. Luego, ambos vehículos huyeron en dirección contraria, perdiéndose entre el caos y la sorpresa de quienes presenciaron la escena. El crimen duró menos de un minuto.

Las cámaras de videovigilancia de comercios cercanos registraron parte del ataque. El material ya está en manos del Departamento de Investigación Criminal (Depincri), que trabaja en identificar a los autores materiales e intelectuales del homicidio.

Pedro Felipe Castro no era un ciudadano común. En Pataz, zona minera de la sierra de La Libertad donde operan redes de minería ilegal y organizaciones criminales, se le conocía como administrador de una empresa de seguridad privada que prestaba servicios a varios campamentos mineros.

Pero, según fuentes policiales, esa fachada ocultaba su verdadera actividad: era considerado el brazo armado de una organización dirigida por un sujeto conocido como “El Jorobado Deivi”, presunto cabecilla de “La jauría”, una red criminal dedicada al control de terrenos, extorsión y protección armada a grupos ilegales.

En los últimos meses, las disputas territoriales en Pataz se han intensificado tras la detención del temido “Cuchillo”, sindicado por la masacre de trece vigilantes en una mina. El vacío de poder habría desatado una pugna entre las facciones restantes. Según información preliminar, la muerte del “Sheriff” estaría vinculada a esta guerra interna. Uno de los nombres que ha emergido en la investigación es “JP”, posible autor intelectual del atentado, actualmente bajo el radar de las autoridades. “JP” pertenece y es cabecilla de la organización criminal “La gran alianza”.

Trujillo no es ajena a la violencia que emana desde el corazón de Pataz. En lo que va del año, ya se registran más de 130 homicidios en la región, muchos de ellos con el mismo patrón: sicarios a bordo de motos, disparos certeros y víctimas vinculadas a sectores de seguridad informal, minería y cobros extorsivos.

En el lugar del ataque, peritos hallaron 13 casquillos de bala y huellas de neumáticos. La escena fue acordonada durante horas mientras se realizaban las diligencias. La Fiscalía de Crimen Organizado ya tomó el caso, considerando el evidente trasfondo mafioso del asesinato.

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Causa Justa

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