La violencia asociada al cobro de cupos continúa expandiéndose en la región La Libertad. Esta vez, el centro poblado de Roma, en el distrito de Casa Grande (provincia de Ascope), fue escenario de dos atentados consecutivos contra viviendas, presuntamente ejecutados por extorsionadores.
Uno de los ataques quedó registrado por cámaras de seguridad. En las imágenes se observa a un sujeto que llega hasta un inmueble, saca un arma de fuego y dispara en al menos tres ocasiones contra una puerta metálica. Tras el ataque, el individuo huye del lugar sin ser identificado.
El segundo hecho ocurrió en el barrio Túpac Amaru, donde delincuentes colocaron un artefacto explosivo en una vivienda que también funciona como bodega. La detonación generó daños materiales en la estructura del predio, incrementando el temor entre los vecinos de la zona.
Estos ataques evidencian un patrón que se repite en distintas localidades de la región: el uso de violencia directa para intimidar a comerciantes y propietarios, con el objetivo de obligarlos a pagar dinero a cambio de no atentar contra sus vidas o bienes.
Las autoridades policiales ya iniciaron las investigaciones para identificar a los responsables y determinar si ambos atentados están vinculados a una misma organización criminal. Sin embargo, estos hechos vuelven a poner en agenda la creciente presencia de bandas dedicadas a la extorsión en la costa liberteña.
Mientras tanto, los pobladores de Roma viven en un clima de constante inseguridad, en medio de una escalada delictiva que no da tregua.

