La captura en Bolivia de Jhonsson Smit Cruz Torres, alias “Jhonsson Pulpo”, constituye uno de los golpes más importantes contra “Los Pulpos”, pero no significa que la organización haya dejado de operar. Así lo advirtió el fiscal William Rabanal Palacios, quien durante más de cuatro años participó en investigaciones contra el presunto cabecilla de esta estructura criminal.
Rabanal, quien se desempeñó como coordinador de la Fiscalía contra el Crimen Organizado y de la Unidad de Casos Complejos de Trujillo, conversó con Causa Justa sobre el perfil de Cruz Torres, las investigaciones desarrolladas en su contra y el escenario que se abre tras su detención.
Su advertencia principal es clara: mientras uno de sus principales integrantes está detenido, la organización ya estaría intentando recomponer su estructura.
“Maquinaba los delitos más violentos en Trujillo”
El fiscal destacó el trabajo de inteligencia desarrollado por la Policía Nacional para localizar a Cruz Torres fuera del país.
“No hay que desmerecer el trabajo de la Policía. Yo he estado atento y tenía información de primera mano de lo que estaban haciendo los grupos de inteligencia del Perú. Era uno de los criminales más violentos en los últimos años en nuestro país. Él maquinaba los delitos más violentos en Trujillo”, declaró.
Según la Policía Nacional, durante el tiempo que permaneció prófugo, “Jhonsson Pulpo” se habría sometido a siete intervenciones estéticas con el propósito de modificar su apariencia y dificultar su identificación.
Finalmente, fue capturado en Bolivia tras las labores desarrolladas para establecer su ubicación.
“Un criminal nato”
Rabanal sostuvo que conoce la trayectoria atribuida a Cruz Torres debido a los años que estuvo detrás de sus actividades.
“Un criminal nato, que nació para cometer crímenes”, expresó al referirse a él.
El fiscal aseguró además que durante las investigaciones consiguieron interceptaciones que resultarían especialmente relevantes para establecer el nivel de participación que habría tenido Cruz Torres dentro de la organización.
“Le hicimos seguimiento y tenemos audios en los que se le escucha ordenar las muertes. Por algo también tiene una condena de cadena perpetua”, enfatizó Rabanal.
La afirmación corresponde al fiscal que participó en esas investigaciones y deberá entenderse dentro de los respectivos expedientes y decisiones judiciales que sustentan las responsabilidades atribuidas a Cruz Torres.
Habría hablado de crear el “Cártel del Norte”
Rabanal reveló otro detalle de las interceptaciones obtenidas durante las investigaciones.
Según recordó, en uno de los audios atribuidos a Cruz Torres este habría hablado de su intención de crear una organización denominada “Cártel del Norte” o “J y J”.
La declaración resulta relevante porque mostraría, según la interpretación del fiscal, que las aspiraciones atribuidas al presunto cabecilla iban más allá de la ejecución de delitos aislados y apuntaban a consolidar una estructura criminal de mayor alcance.
Uno de los aspectos más delicados de la entrevista está relacionado con la posible colaboración de efectivos policiales con integrantes de “Los Pulpos”.
Rabanal aseguró que durante las investigaciones encontraron indicios de que información reservada sobre operativos habría llegado anticipadamente a la organización.
“Hubo un caso en el cual armamos un operativo para ‘Los Pulpos’ y resultó que salió información, videos y fotos en los cuales ellos ya tenían conocimiento que íbamos a caer en sus casas. No terminábamos de llegar a las casas y ellos ya sabían que estábamos llegando”, reveló.
El fiscal señaló además que Cruz Torres había mencionado que existían policías que colaboraban con la organización.
Estas afirmaciones son particularmente graves y requieren diferenciar dos elementos: por un lado, lo que habría manifestado Cruz Torres en las comunicaciones investigadas y, por otro, la experiencia relatada por Rabanal respecto de la aparente filtración de un operativo.
La existencia de una filtración no permite, por sí sola, responsabilizar a determinados policías mientras no sean individualizados y se establezca judicialmente su participación.
Organización habría comenzado a reorganizarse
Rabanal pidió a las autoridades no interpretar la captura como el final de “Los Pulpos”.
Según aseguró, cuenta con información de que desde el primer día posterior a la detención de Cruz Torres la organización comenzó a reorganizarse.
Por ello, consideró indispensable mantener activas las unidades especializadas.
“Los equipos contra extorsiones y crimen organizado deben seguir con su trabajo y dar respuesta a la ciudadanía”, manifestó.
El fiscal considera que la detención podría provocar una disminución temporal de algunos delitos, particularmente los secuestros, pero advirtió que continúan amenazas como el sicariato y la extorsión.
“Pero hay que tener paciencia, pues todavía hay sicariato, extorsión y hay que seguir trabajando para menguar eso”, agregó.
La captura de Cruz Torres se produce pocos días después de uno de los episodios criminales más violentos registrados recientemente en Trujillo: el secuestro del empresario Jenss Marty Lara Tantaquilla y el asesinato de sus cuatro acompañantes, ocurrido el 30 de agosto.
“Jhonsson Pulpo” aparece dentro de las investigaciones relacionadas con este caso. No obstante, su responsabilidad específica en estos hechos deberá establecerse mediante la investigación fiscal y las pruebas que sean incorporadas al proceso.
Para Rabanal, el objetivo de las autoridades no debería limitarse a la captura de una figura visible de la organización. El reto será impedir que otros integrantes ocupen su lugar y reconstruyan la estructura.
La advertencia cobra especial relevancia después de su revelación sobre anteriores filtraciones de información: combatir a “Los Pulpos” no solo implicaría perseguir a sus integrantes en las calles, sino también determinar si contaron con colaboradores dentro de instituciones encargadas precisamente de enfrentarlos.

