La tensión entre la Fiscalía y la Policía Nacional en La Libertad volvió a quedar expuesta tras el atentado con dinamita ocurrido el pasado 14 de agosto en Trujillo. El presidente de la Junta de Fiscales Superiores del Distrito Fiscal, Luis Guillermo Bringas, respondió duramente al comandante general de la PNP, Víctor Zanabria, luego de que este responsabilizara al Ministerio Público por la liberación de sospechosos.
El fiscal superior fue claro: los detenidos no quedaron en libertad por un “motivo extraño”, sino porque la Policía no presentó pruebas que los vincularan con el delito.
“Basta de decir que la Fiscalía libera porque quiere. La ley nos manda a garantizar los derechos de las personas, y la Policía debe demostrar que investiga bien, con pruebas”, sentenció Bringas en declaraciones públicas.
¿Quiénes fueron detenidos tras el atentado en Trujillo?
El estallido de dinamita en la avenida Perú dejó más de 200 inmuebles dañados y generó una ola de miedo en la ciudad. La Policía informó inicialmente sobre cuatro detenciones, pero, según el Ministerio Público, solo se reportaron dos: un transeúnte y un taxista que no tenían relación directa con los hechos.
“No se trata de detener por detener. Si hubiera pruebas, ¿con qué razón los liberaríamos? No tiene sentido. Basta de engañar a la población”, insistió el presidente de la Junta de Fiscales Superiores.
Fiscalía vs. Policía: la disputa por las pruebas
El general Zanabria declaró que existía “evidencia material” contra los intervenidos. Sin embargo, Bringas sostuvo que no había elementos de convicción suficientes para pedir prisión preventiva.
“Los casos no se resuelven en 24 horas, ya quisiéramos tener una bola mágica. Las investigaciones requieren seriedad y tiempo”, advirtió.
Videos de seguridad muestran que fueron dos personas quienes llegaron en un vehículo y detonaron la carga explosiva. Hasta ahora no se ha identificado a los responsables.
Críticas a la prevención del delito en Trujillo
Además del enfrentamiento por el caso, el fiscal superior cuestionó duramente el trabajo preventivo de la PNP. Señaló que los atentados y crímenes siguen ocurriendo en el corazón de Trujillo, sin presencia policial.
“Cuando hay muertes en la avenida Larco, en la avenida Fátima o en la plaza de armas, ¿qué policías están ahí? Ninguno. Curiosamente nunca hay nadie cuando ocurren los hechos. Entonces, algo está mal en la prevención del delito”, afirmó Bringas.
Un caso que refleja la inseguridad en Trujillo
El choque entre Fiscalía y Policía ocurre en un contexto crítico: Trujillo se ha convertido en una de las ciudades más golpeadas por las mafias de la extorsión y el sicariato. Solo en lo que va del año se han denunciado más de mil amenazas y casi un centenar de atentados con explosivos. La ciudadanía, mientras tanto, queda atrapada en la pugna institucional. Lo cierto es que, más allá de culpas cruzadas, la ciudad exige resultados

