En el marco de las investigaciones por la tragedia ocurrida en el centro comercial Real Plaza de Trujillo, donde el colapso del techo del patio de comidas dejó seis víctimas mortales y 80 heridos, el gerente del establecimiento, Luis Alonso Santa María Torres, fue interrogado por las autoridades. Durante su declaración, negó que haya existido acumulación de agua en el techo de la estructura siniestrada, descartando que esa haya sido la causa del desplome, tal como en su momento y muy extrañamente el alcalde de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, adelantó que podría eso haber sido la causante del desplome.
Uno de los aspectos más relevantes de su testimonio fue su respuesta a la pregunta sobre la posible acumulación de agua en el techo del patio de comidas durante las lluvias de los últimos años. Santa María Torres fue categórico al afirmar que, desde su ingreso a la administración del centro comercial en noviembre de 2021, no se había registrado empozamiento ni filtraciones en la estructura afectada.
“No, considerando mi ingreso al Real Plaza Trujillo en noviembre de 2021, no hubo empozamiento ni filtraciones”, declaró el gerente durante el interrogatorio.

Asimismo, negó la presencia de vegetación, musgo o hongos en la superficie del techo debido a la humedad. “No, considerando que el musgo y la vegetación necesitan de agua permanente”, respondió al ser consultado sobre la posible proliferación de estos elementos.
Santa María Torres explicó que el mantenimiento estructural del centro comercial se realiza conforme a un plan anual que abarca partidas de arquitectura, seguridad y electricidad. Sin embargo, en el caso del techo del patio de comidas, indicó que las inspecciones estructurales se realizaban de manera visual, enfocándose en el estado de las columnas visibles.
Cuando se le preguntó sobre la existencia de una normativa interna que obligue a inspecciones periódicas en materia estructural y eléctrica, respondió afirmativamente, asegurando que existe un plan anual de mantenimiento para evaluar las condiciones de la infraestructura.
Otra revelación importante fue su respuesta sobre posibles señales de advertencia antes del colapso. El gerente afirmó que no hubo reportes sobre ruidos fuertes previos al derrumbe del techo, negando que el personal del centro comercial haya detectado algún indicio de fallas en la estructura antes del incidente. “No tengo ningún reporte, no se escuchó nada”, aseguró Santa María Torres.

