La Libertad crece apenas 1.9% en 2025 y se ubica entre las regiones con menor dinamismo económico del país

El desempeño económico de La Libertad durante el 2025 ha encendido señales de alerta. Con un crecimiento de apenas 1.9%, la región se posicionó como una de las de menor expansión a nivel nacional, quedando por debajo del promedio del país, que alcanzó el 3.4%, según un informe del Instituto Peruano de Economía (IPE).

El bajo resultado ha sido atribuido, principalmente, a la caída sostenida del sector minero y al débil comportamiento de la construcción. De acuerdo con el análisis, la minería registró una contracción de 13.4% y acumuló cinco trimestres consecutivos en descenso, afectada por la menor producción de oro, la reducción de operaciones en unidades formales y el impacto creciente de la minería ilegal, además de conflictos sociales en zonas de influencia.

A este escenario se suma el estancamiento del sector construcción, que cerró el año con una ligera caída de 0.4%, reflejando una menor ejecución de proyectos de infraestructura, especialmente en áreas sensibles como educación y salud. Esta combinación de factores ha limitado la capacidad de la región para sostener un crecimiento más sólido.

Desde el sector empresarial, la Cámara de Comercio de La Libertad expresó su preocupación por este resultado. Su presidente, Fernando Guerra, advirtió que el contexto actual obliga a tomar medidas urgentes para reactivar la economía regional y fortalecer aquellos sectores que vienen mostrando retrocesos.

Pese al panorama complejo, algunos rubros lograron sostener parcialmente la actividad económica. El sector agropecuario creció 6.1%, impulsado por productos de exportación como el arándano y la palta, mientras que la manufactura avanzó 4.0%, favorecida por la recuperación de la actividad pesquera. Asimismo, el comercio y los servicios mostraron signos de recuperación, apoyados por un incremento del empleo, especialmente en ciudades como Trujillo.

Sin embargo, las perspectivas para el 2026 se mantienen inciertas. Aunque el agro continúa como uno de los motores económicos, persisten riesgos estructurales, como la caída de la producción minera, el avance de la minería ilegal y la vulnerabilidad de más de 200 mil hectáreas agrícolas ante posibles inundaciones, factores que podrían seguir condicionando el desarrollo económico de la región.

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Causa Justa

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