El mundo jurídico y académico de La Libertad se encuentra de luto. El reconocido magistrado Daniel Antonio Cerna Bazán, exfiscal superior y dos veces presidente de la Junta de Fiscales Superiores de La Libertad, falleció en Trujillo tras permanecer varios días internado en una clínica local.
Su partida marca el fin de una era para el Ministerio Público liberteño, pero deja también un legado de honradez, liderazgo y compromiso con la formación de nuevas generaciones de abogados.

Un jurista de trayectoria intachable
Con una maestría en Derecho por la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), Cerna Bazán construyó una destacada carrera en el Ministerio Público, donde fue reconocido no solo por su solvencia profesional, sino también por su ética y vocación de servicio.
Su liderazgo lo llevó a ocupar en dos ocasiones la presidencia de la Junta de Fiscales Superiores de La Libertad, desde donde impulsó reformas internas y defendió con firmeza la independencia del sistema de justicia en la región.
Maestro y formador de generaciones
La huella de Cerna Bazán trasciende el ámbito jurídico. En el campo académico fue decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Trujillo (UCT) y ejerció la docencia universitaria por más de 25 años en la Universidad Privada Antenor Orrego (UPAO). Generaciones enteras de abogados lo recuerdan como un maestro exigente y justo, que enseñaba con el ejemplo y que sembró valores de rectitud y responsabilidad en cada aula que pisó.
Reconocimiento y legado
En los últimos días, mientras luchaba por su salud, familiares, colegas y exalumnos convocaron cadenas de oración y expresaron su gratitud a través de redes sociales. “Su legado es de honradez y capacidad, un ejemplo de liderazgo en el ejercicio de la justicia”, escribieron magistrados y abogados que compartieron con él parte de su trayectoria.
La figura de Daniel Cerna Bazán queda grabada en la memoria de La Libertad no solo por su desempeño institucional, sino también por su coherencia ética y su aporte a la formación de nuevos profesionales. Su nombre se suma a la lista de juristas que marcaron época en la región, recordando que la justicia necesita hombres y mujeres de valores sólidos.

