La Libertad: roban por sexta vez en jardín de La Esperanza y exponen abandono en seguridad escolar

Por sexta ocasión en menos de un año, la delincuencia volvió a golpear a una institución educativa pública del distrito de La Esperanza, dejando en evidencia la falta de seguridad en los colegios de La Libertad. Esta vez, el blanco fue la Institución Educativa N.° 2308, ubicada en el asentamiento humano Ramiro Prialé, en la parte alta del distrito.

El robo ocurrió durante la madrugada del último domingo, cuando sujetos desconocidos treparon el cerco perimétrico del plantel y aprovecharon que el local carece de personal de vigilancia permanente. Tras ingresar a uno de los ambientes del jardín, forcejearon las ventanas y sustrajeron un parlante y dos baldes, bienes utilizados para las actividades educativas y de limpieza, valorizados en aproximadamente 180 soles.

Un patrón delictivo que se repite

Este nuevo hecho no es aislado. Según la dirección del plantel, ya son seis los robos registrados en los últimos 10 meses, sin que hasta el momento se implementen medidas efectivas de protección. Cada ingreso ilegal deja no solo pérdidas materiales, sino también un impacto directo en la seguridad emocional de docentes, padres y niños.

La directora de la institución, Sonia Ruiz, relató que fue alertada recién en horas de la mañana.

“A las 7:05 a. m. recibí la llamada del señor que está a cargo de la limpieza y vigilancia. Me dijo que las ventanas estaban abiertas. Vine de inmediato, constaté que las habían forcejeado, puse la denuncia y luego ingresé a las aulas. El valor de lo robado es 180 soles”, declaró a RPP Noticias.

Sin vigilancia y con infraestructura vulnerable

El caso de la I.E. N.° 2308 refleja una realidad que se repite en varios colegios de zonas periféricas de Trujillo: infraestructura expuesta, cercos débiles y ausencia de seguridad, especialmente durante las noches y madrugadas. Estas condiciones convierten a los centros educativos en objetivos fáciles para la delincuencia, incluso cuando se trata de bienes de bajo valor económico.

Padres de familia y docentes advirtieron que, de continuar esta situación, podría ponerse en riesgo la integridad de los estudiantes, más allá de los robos. “Hoy se llevan un parlante, mañana puede ocurrir algo peor”, señaló una madre de familia, quien pidió no revelar su identidad.

Denuncia y silencio institucional

Tras el hecho, la directora formalizó la denuncia en la comisaría Jerusalén–Wichanzao, esperando que se identifique a los responsables. Sin embargo, la comunidad educativa cuestiona que no exista una respuesta preventiva de las autoridades locales y regionales, pese a la reiteración de los robos.

Especialistas en gestión educativa advierten que la inseguridad en colegios públicos no solo afecta el patrimonio del Estado, sino que debilita el derecho a una educación segura, consagrado en la Constitución.

Exigen acciones urgentes

La comunidad de Ramiro Prialé exige patrullaje permanente, iluminación adecuada y vigilancia nocturna, así como la articulación entre la Policía Nacional, serenazgo municipal y la UGEL correspondiente. Mientras tanto, la I.E. N.° 2308 sigue funcionando en condiciones de vulnerabilidad, esperando que este sexto robo sea el último llamado de atención antes de una tragedia mayor.

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Causa Justa

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