La magnifica humanidad que propone León XIV/ Por Alfredo Alegría

POR ALFREDO ALEGRÍA

Después de ver en redes el impacto de la primera encíclica del Papa León XIV: “Magnífica Humanidad,” y luego de leerla, me sentí frente a un documento histórico. A fines de s. XIX, las potencias y el liberalismo económico se “escandalizaron” y sintieron atacadas por la “Rerum Novarum” de León XIII, que solo pedía justicia social. Hoy, León XIV ha alzado la voz dirigiéndose “a toda la familia humana”. En lenguaje sencillo, directo, suave y sutil, ha condenado el uso antiético que actualmente se hace de la Inteligencia Artificial.

Si en el siglo XIX, el capital industrial pretendía subyugar al ser humano, hoy los algoritmos y las redes amenazan con deshumanizar la sociedad, mercantilizar la conciencia y centralizar el poder global en una élite corporativa. El pontífice reclama el «desarme moral” de la IA, su regulación ética.

En 2024, el Papa Francisco, en su carta sobre la literatura, se refirió a “Las Crónicas de Narnia”, de C.S.Lewis, llena de simbolismo cristiano, en un mundo de fantasía. Esta vez, León XIV usa la novela “El Señor de los Anillos”, de Jiri Tolkien. Como si viajase a la mítica Tierra Media y se encuentre con el mago Gandalf, León XIV asume su lucha por la justicia.

Cita a Gandalf: «No nos corresponde a nosotros elegir los tiempos en que vivimos; solo nos corresponde decidir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado… arrancar el mal de los campos que conocemos, para que los que vivan después tengan tierra limpia para labrar.» El Papa explica que, si acaso el ciudadano común se siente abrumado o impotente ante el inmenso poder de la IA, las pequeñas acciones éticas diarias son un escudo contra la deshumanización. Por eso, exige, la responsabilidad moral de una tecnología hoy sin límites éticos. Recordó que Tolkien remarcó que la obsesión por el poder absoluto, el control de la información y el intento de superar los límites naturales. siempre conduce a la caída de las civilizaciones. Estas IA antiéticas semejan los palantir, imaginados en la novela: sistemas que comunicaban verdades seleccionadas para obtener poder. ¿Seremos los humanos, como los hobbits de Tolkien, capaces de derrotar la perversión a que ha llegado la IA?

León XIV ataca el «tecnofeudalismo» de las corporaciones que controlan la información y hasta nuestra vida. Son como el malvado Sauron, de la novela de Tolkien. El pontífice señala que se está dando una especie de esclavitud digital. Rechaza el uso de la IA como un instrumento de exclusión, control social y muerte. Compara ese peligro con el de las armas nucleares. No acepta las guerras actuales basadas en IA: no discriminan a civiles inocentes. Para León XIV, vivimos en una nueva “Torre de Babel”, metáfora de la soberbia de los magnates tecnológicos. Intentan construir un futuro que reduce al ser humano a un simple «diseño de ingeniería que debe optimizarse», olvidando nuestra dignidad intrínseca.

León XIV denuncia que los datos y los modelos de IA no pueden quedar en manos de «unos pocos elegidos». Es decir, los de Silicon Valley, California y otras zonas de USA, como Texas. En ese estado se ubican X y Starlink, de Elon Musk, quien, además pretende controlar la IA desde centros espaciales.

León XIV reclama que la tecnología algorítmica de la IA se someta a la justicia social y el derecho internacional de forma independiente a las Big Tech, que contienen el Big Data. Los modelos de IA deben basarse en el bien común, evitando el aumento de la brecha entre incluidos y excluidos. León XIV exige claridad absoluta sobre las responsabilidades humanas en cada etapa de desarrollo algorítmico. Remarca que las máquinas carecen de conciencia. Así, los desarrolladores y corporaciones son legalmente responsables de las consecuencias de sus algoritmos. Debe, además, regularse el impacto ambiental causado por el enorme gasto de agua y energía que requieren los centros de datos de IA.

Rechaza el llamado transhumanismo: la tecnología usada para eliminar las limitaciones biológicas- y el posthumanismo: el ser humano debe convivir con máquinas humanoides. La “vulnerabilidad humana” no debe ser corregida por la IA. Y es que eso es lo que nos permite experimentar empatía, amor, cuidado mutuo y espiritualidad; aspectos que una máquina jamás podrá simular de verdad.

La encíclica cita a la novela romántica “Los Novios” de Alejandro Manzoni, sobre el dolor, el sufrimiento y saber aceptar las pruebas de la vida. A la “Lista de Schindler”, de Spielberg, para remarcar que el dolor real y la memoria histórica no pueden ser archivados o automatizados por un software; al “Guernica” de Picasso, sobre el horror de la guerra; a la 9ª. Sinfonía, de Beethoven, quien la compuso en total sordera, pero es un himno de esperanza y fraternidad universal.

El Papa invitó a la presentación del documento a Chris Olah, cofundador de Anthropic, empresa basada en principios éticos basados en declaraciones de derechos humanos. Está enfrentada legalmente con la administración de Donald Trump, quien busca desregular la ética en la IA. Además, el Papa califica de obsoleta la teoría de la guerra justa sostenida por Trump. Al final, “Magnífica Humanitas” nos plantea un profundo interrogante: ¿qué estamos haciendo para defender el valor sagrado de nuestra humanidad?

ALFREDO ALEGRÍA

León XIV y el mago Gandalf, de “El Señor de los Anillos”. Como en la novela, la encíclica acusa la injusticia y falta de ética de seres que quieren apoderarse del mundo. Nos defiende como seres que en nuestra vulnerabilidad -y gracias a ella- triunfamos en base al amor, la empatía, la fe en un mundo mejor

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