El alcalde de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, se vio obligado a salir al frente para responder a las críticas y cuestionamientos tras revelarse su vínculo laboral pasado con el centro comercial Real Plaza. La controversia surgió en medio de la investigación por la tragedia ocurrida en el patio de comidas del mall, donde el colapso del techo dejó varias víctimas mortales y decenas de heridos.
En declaraciones a los medios, Reyna Rodríguez aclaró que, en el pasado, la empresa en la que tenía participación brindó servicios de limpieza al Real Plaza, pero en ningún momento estuvo involucrada en la construcción de su infraestructura.
“Eso fue hace muchos años, cuando estaba dedicado a la empresa privada”, enfatizó, buscando desmarcarse de cualquier sospecha de conflicto de intereses. Además, denunció que ciertas personas estarían intentando aprovechar la situación con fines políticos. “Hay gente inescrupulosa y sinvergüenza que siempre está tratando de aprovechar cosas como esta con fines oscuros”, expresó con evidente molestia.
Pese a las críticas, el alcalde insistió en que su administración ha tomado medidas contundentes contra el Real Plaza, denunciando penalmente a sus representantes y funcionarios. Además, recordó que la clausura del centro comercial es de carácter indefinido, hasta que la empresa llegue a un acuerdo con las familias de las víctimas. “Hemos denunciado a los dueños y funcionarios del Real Plaza y el cierre que tienen es indefinido, hasta que lleguen a un entendimiento con los deudos de los fallecidos o familiares de los heridos”, sostuvo.
Más allá de la controversia con el mall, el burgomaestre aprovechó para anunciar cambios en la gestión municipal con el objetivo de reforzar el ordenamiento de la ciudad. Según explicó, su equipo está en proceso de transición hacia una nueva estructura municipal, lo que implicó la modificación del organigrama en temas de fiscalización. En ese sentido, aseguró que en los próximos días se aprobará un nuevo reglamento que permitirá imponer sanciones más drásticas a los infractores. “Estamos en proceso de tránsito de la antigua estructura municipal a una nueva. Hemos modificado el organigrama en el tema de fiscalizaciones y ahora estamos en la aprobación del reglamento, lo que se debe hacer la próxima semana. Luego podremos intervenir en la recuperación del orden público”, señaló.
El alcalde precisó que uno de los principales problemas en la ciudad es el comercio ambulatorio, el cual requiere una intervención estructurada. Para ello, su administración ha trabajado en la reestructuración del área de fiscalización y en la elaboración de normativas que respalden estas acciones. “Cuando hemos analizado el problema del comercio ambulatorio, que no es nuevo, se vio que había que reestructurar el organigrama y dotar con normatividad a esa nueva área que se encargará de la fiscalización y eso es lo que hemos hecho”, explicó.
Entre los cambios normativos, destacó la actualización del Reglamento de Administración y Sanciones (RAS), el cual permitirá que la municipalidad tenga mayor control sobre la fiscalización de la ciudad. Con la normativa anterior, un ciudadano que infringía las normas de tránsito y tenía su moto incautada podía recuperarla pagando un monto mínimo, lo que generaba impunidad. “Hoy eso ya cambió y las sanciones que vienen son más drásticas”, advirtió Reyna Rodríguez.

