Mario Reyna Rodríguez afronta la campaña por la Alcaldía Provincial de Trujillo con una estrategia discursiva particular: competir con el símbolo de Alianza para el Progreso (APP), pero reivindicar autonomía frente a la dirigencia del partido y, especialmente, frente a su fundador, César Acuña Peralta.
Reyna, actual alcalde de Trujillo y candidato de APP en las elecciones municipales del próximo 4 de octubre de 2026, aseguró que Acuña no intervino en la conformación de la lista con la que pretende continuar al frente de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT).
“No tiene influencia alguna, tanto así que la lista de los regidores que me acompañan son 100 % seleccionadas por mi persona”, afirmó Reyna durante una entrevista, al ser consultado sobre la influencia política de Acuña.
La declaración adquiere relevancia por el momento que atraviesa APP en La Libertad y por la propia relación que Reyna ha mantenido con la organización durante los últimos meses. Antes de oficializar su candidatura, el alcalde cuestionó públicamente al partido, reclamó expulsiones y llegó a condicionar su participación electoral a que APP apartara a militantes involucrados en serios cuestionamientos.
Ahora, ya convertido oficialmente en candidato, Reyna busca establecer una diferenciación entre su candidatura municipal y el liderazgo político de César Acuña.

“NO TIENE INFLUENCIA ALGUNA”
La afirmación más categórica de Reyna está relacionada con la lista de candidatos a regidores. Según el candidato, él tuvo el control de la selección de quienes lo acompañan. La lista presentada por APP ante el sistema electoral tiene a Reyna como candidato a alcalde provincial. Entre quienes lo acompañan aparecen Olga Yglesias Peláez y Carlos Manuel Blas de la Cruz en las primeras posiciones para el Concejo Provincial.
Meses antes de que su candidatura quedara definida, el alcalde cuestionó públicamente la situación interna de APP. Su diagnóstico fue particularmente crítico.
Según Reyna, el deterioro del partido se produjo después de que permanecieran dentro de la organización personas cuestionadas por su actuación pública. “El segundo gobierno estuvo ahí regularón, pero la debacle total como partido viene al haber permitido […] que sujetos de dudosa reputación, de muy mala conducta en la administración pública, hayan seguido formando parte del partido”, sostuvo recientemente.
No era la primera vez que formulaba ese cuestionamiento. En mayo, cuando su precandidatura ya había sido inscrita, Reyna afirmó públicamente que no estaba dispuesto a convertirse definitivamente en candidato mientras APP no adoptara medidas contra personas que él consideraba cuestionadas. “Para mí, el requisito primordial es que se expulse a gente de dudosa reputación”, declaró entonces.
Incluso mencionó casos concretos vinculados a la entonces congresista Magaly Ruiz, Óscar Acuña Peralta —hermano de César Acuña— y el exfuncionario regional Juan José La postura llegó a poner en duda su permanencia electoral en APP. En mayo, Reyna todavía afirmaba que su postulación dependía de una conversación con César Acuña. En junio, pese a obtener una licencia municipal para participar en las elecciones, seguía señalando públicamente que evaluaba otras invitaciones políticas. Finalmente permaneció en APP. La relación política atravesó otro momento de tensión cuando Reyna emplazó públicamente a César Acuña a ejecutar cambios dentro de su organización. “Más acciones y no palabras”, reclamó.

Reyna pidió entonces que el liderazgo de APP tomara medidas concretas y apartara a quienes consideraba personas de “dudosa reputación”. El reclamo se produjo en medio de discrepancias dentro de la propia organización sobre la conveniencia de participar en las elecciones municipales y regionales de octubre.
Ever Cadenillas, uno de los antiguos dirigentes de APP y vicegobernador de La Libertad, llegó a plantear públicamente que la agrupación debía evaluar si correspondía presentarse a las elecciones después de sus resultados electorales previos. El Comité Ejecutivo Regional respondió defendiendo la participación y haciendo un llamado a la unidad partidaria.
Es dentro de ese escenario que debe entenderse la actual estrategia de Reyna: permanece como candidato de APP, pero intenta presentar su candidatura como un proyecto con decisiones propias.
ANTES PASÓ POR FUERZA POPULAR Y SOMOS PERÚ
La trayectoria partidaria del actual candidato tampoco comenzó en Alianza para el Progreso. El propio Reyna ha señalado que anteriormente pasó por otras organizaciones, entre ellas Somos Perú y Fuerza Popular, antes de incorporarse a APP.
Al explicar por qué finalmente optó por el partido de César Acuña, Reyna ha mencionado, entre otros factores, la necesidad de articular proyectos para Trujillo con el Gobierno Regional de La Libertad. Sin embargo, la pertenencia a un mismo partido no constituye un requisito legal para esa coordinación.
La elección de 2026 tiene además una particularidad en la trayectoria de Mario Reyna.
Reyna no ganó directamente la Alcaldía Provincial de Trujillo en las elecciones municipales de 2022. Integró como regidor la lista encabezada por Arturo Fernández Bazán, de Somos Perú, que ganó aquellos comicios. Posteriormente asumió la alcaldía ante la suspensión de Fernández. Ahora pretende obtener directamente el mandato ciudadano para permanecer en el cargo durante el siguiente periodo municipal.
APP INTENTA RECUPERAR DIRECTAMENTE LA ALCALDÍA
La candidatura también tiene importancia para Alianza para el Progreso. En las elecciones de 2022, APP no consiguió la Alcaldía Provincial de Trujillo. La victoria correspondió a la lista de Somos Perú encabezada por Arturo Fernández.
Por ello, la postulación de Reyna representa una oportunidad para que APP vuelva a ganar directamente la principal municipalidad de La Libertad. La campaña coloca a Mario Reyna ante una situación política singular. Por un lado, necesita de la estructura electoral de APP para competir por la Alcaldía Provincial de Trujillo. Por otro, intenta diferenciar su candidatura de los cuestionamientos que él mismo ha reconocido dentro del partido. Su afirmación de que César Acuña “no tiene influencia alguna” y que escogió personalmente al 100 % de sus candidatos a regidores busca establecer precisamente esa frontera.

