La inseguridad continúa siendo uno de los principales problemas que enfrenta el gobierno de Keiko Fujimori. A pocas semanas de haber asumido la Presidencia de la República, los registros oficiales de defunciones muestran que más de un centenar de personas han perdido la vida en hechos considerados homicidios.
De acuerdo con información basada en el Sistema Informático Nacional de Defunciones (SINADEF), entre el 28 de julio y el 14 de agosto se contabilizaron 102 homicidios. De ese total, 79 fueron cometidos con proyectiles de arma de fuego, equivalente al 77,5 %.
Posteriormente, al incorporar los casos registrados durante el 15 y 16 de agosto, la cifra estimada llegó a 105 asesinatos. Entre estos nuevos casos se encontraron homicidios ocurridos en Lima y La Libertad.
Una publicación difundida el 19 de agosto elevó nuevamente el conteo y señaló que más de 110 ciudadanos habían sido víctimas de homicidio durante los primeros 23 días del actual gobierno. Esta cifra debe entenderse como un registro en actualización, debido a que SINADEF incorpora y corrige información de manera progresiva.
SEIS HOMICIDIOS POR DÍA, EN PROMEDIO
Los datos disponibles permiten observar un promedio cercano a seis homicidios diarios durante las primeras semanas de la administración Fujimori.
La cifra resulta especialmente preocupante por la elevada participación de armas de fuego. De los 102 homicidios contabilizados hasta el 14 de agosto, 79 fueron ocasionados mediante proyectiles de arma de fuego.
Según el análisis publicado por La República, ese 77,5 % representa el porcentaje más alto registrado entre las últimas nueve gestiones presidenciales consideradas en su comparación, desde Pedro Pablo Kuczynski hasta la actual administración.
El mismo análisis muestra cómo la proporción de homicidios cometidos con armas de fuego ha ido aumentando durante los últimos gobiernos. Durante la gestión de Dina Boluarte representaron el 67,1 %; en los gobiernos de José Jerí y José María Balcázar llegaron al 71,3 %, mientras que durante los primeros días del gobierno de Fujimori alcanzaron el 77,5 %.
}EL GOBIERNO ANUNCIA MÁS PRESENCIA MILITAR
Frente a este escenario, el Ejecutivo ha anunciado una estrategia de mayor participación de las Fuerzas Armadas en tareas vinculadas con la seguridad.
La presidenta Keiko Fujimori anunció el despliegue de militares en calles, transporte público y establecimientos penitenciarios como parte de las medidas para enfrentar la criminalidad. Sin embargo, especialistas han cuestionado si una mayor presencia militar, por sí sola, puede solucionar el problema de fondo.
El Gobierno también ha planteado medidas como la construcción de nuevos establecimientos penitenciarios de alta seguridad y el uso de instalaciones militares para determinados internos, además de solicitar facultades legislativas para implementar reformas relacionadas con seguridad.
El Ejecutivo sostiene que recuperar el orden y combatir al crimen constituye una prioridad de la gestión. La propia presidenta ha pedido tiempo a la ciudadanía y ha señalado que no se pueden exigir resultados inmediatos durante los primeros días de gobierno.
Hasta el 14 de agosto, el registro analizado por especialistas contabilizaba 102 homicidios; con los casos posteriores se estimaron 105 hasta el 16 de agosto y posteriormente se difundió un conteo superior a 110 para los primeros 23 días de gestión.
Más allá de las variaciones del registro, el dato central permanece: el país continúa enfrentando una elevada incidencia de homicidios y una presencia significativa de armas de fuego en estos crímenes.
La respuesta del nuevo Gobierno será puesta a prueba en las próximas semanas, mientras ciudadanos, comerciantes y transportistas siguen exigiendo resultados concretos frente a la inseguridad.

