«Sticker City», el fotolibro de la extorsión/ por Alfredo Alegría

POR ALFREDO ALEGRÍA

Nuevamente trataré sobre nuestra ciudad, basado en un fotolibro, publicado por el importante artista Lucio Mora: “Sticker City”. Una nueva identidad reina en Trujillo: es la ciudad de los stickers. Stickers que identifican a pandillas de extorsión. En la carátula, dos tigres marcados con emblemas de estas bandas de extorsión. Encima, la silueta de un puma, de la banda “La Jauría”. Abajo, el escudo de la Policía Nacional del Perú con un lema: “Yo denuncio la extorsión” y un número telefónico. Es que, en sectores urbanos marginales, la policía coloca el sticker de su escudo, en casas y negocios. A su vez, las pandillas venden sus propios stickers. ¿No es sarcástico?

Todo el fotolibro es una acusación. Inicia con un “Bienvenidos a Trujillo”. Lucio Mora propone una fotografía documental, que se torna en expresión artística de símbolos trágicos de una ciudad, cuya vida gira entre la miseria concreta y la miseria del alma. Una puerta donde se lee “El Triunfo”, una pandilla. Luego, sobre la ventana o la carrocería de vehículos, stickers circulares: la cabeza estilizada de un puma con sus fauces abiertas, rojo sobre fondo blanco: “El Triunfo”. Entonces, una tradicional ventana trujillana, cubierta por un plástico azul.

Es el triunfo de la criminalidad. La ventana nos dice que vivimos en una ciudad tomada. Una ciudad que cierra los ojos o cierra su alma o ha decidido aceptar los hechos sin más, para poder supervivir. Sobre fondo negro -¿luto?- el lema de otro sticker dice, con descaro: “Nueva generación. Segurity”. Y nos duele el rostro de un hombre que clama. Clama, pues está frente a lo inevitable, frente a la destrucción de sus humildes sueños, enfrentado a la injusticia diaria. En un sticker naranja, la cabeza de un león en negro: “Segunort Servicio Privado de Seguridad”. Vuelve la silueta del puma, pero acompañada de las letras góticas LCS. ¿Siglas de los criminales?

Vemos otro rostro desesperado y -nuevamente- la silueta de un puma saltando. Salta sobre combis esfumadas. Varias imágenes de transportistas y en un sticker, en negro y blanco, la figura de un lobo con las letras C, D, G, P: “La Jauría. La Hermanda”. Continuando, stickers sobre combis: “La Jauría La Esperanza-Segurity” y “La Jauría HDC-Segurity”. Un sticker circular con lobos que aúllan a la luna llena. ¿No es poético? Continúa un rectángulo negro y rojo: “Jauría New Security Mafia del Norte”, y en círculo: “La Nueva Jauría”. Otro: “The Jaury. No hay más”, con el nombre cortado de una empresa de transportes. Sigue el emblema del lobo: la letra J, como una daga, en rojo y blanco -eso si es irónico- y tres estrellas con las letras PKH. “La Jauría”, es ya internacional. La dirige un sujeto al que llaman “el pequeño J”. Pero es un tema que ya cae fuera del libro.

Volviendo a este, vemos un brazo con tatuajes negros de “La Jauría”. Desde la abertura de una puerta, la mitad de un rostro mira con desconfianza. Un sticker -blanco y rojo- con un revólver: “Trujillo”. Semienterrados, un peroné y el pie, cubierto por un zapato casi destrozado. El signo del revólver se repite, dentro de un círculo rojo sobre fondo negro: “Trujillo”.” ¿No será que no los entendemos? Uno de estos lemas señala que son “bandidos de corazón humilde”. Luego, nos impacta el entierro de un ataúd blanco, con el doloroso fondo de una ¿ciudad? No. Una aglomeración urbana en un arenal, con una cruz a lo lejos, casi desvanecida. ¿Han llegado a Trujillo “los heraldos negros que nos manda la muerte”? Un nuevo sticker: buitres con alas desplegadas: “Bendiciones para mis amigos. Plomo para mis enemigos”. Y la ciudad sigue caminando…solitaria, confusa, perdida…

De pronto, un hombre esposado de espaldas, pero también el sticker de un revólver: “Los Nazis Perla-City”. ¿En la zona de la Av. América Sur? Los pandilleros dirán ¿cuál es el problema? ¡solo se trata de pagar un cupo! Sobre la ventana de una combi, vemos una máscara prehispánica: “Los Transformers Humildad Dignidad Lealtad”. ¡Es una nueva cultura! ¡Los criminales nos enseñan a reprogramar nuestro concepto de valores humanos! Entonces, la cabeza de un perro, de frente, en blanco sobre fondo negro y las palabras “Porvenir Río Seco Sociedad Sí Se puede” Sí, sí se puede agachar la cabeza y tratar de vivir, pagando por el derecho a hacerlo.

Siguen las imágenes. Una captura policial, aunque el maleante no parece sentir mucho el problema. Una mujer desesperada. Un charco de sangre. Un hombre duerme en una funeraria, rodeado de ataúdes. Sin embargo, otro sticker señala que son: “Goods Mens”. Aparece una combi con el sticker del puma. Luego, “GM Security” y la cabeza en rojo de un león. En tanto, las personas tienen que transportarse, trabajar, vivir… A fin de cuentas, ahora la vida es así. “¿Y qué dejar de hacer sino vivir?”. “Hoy sufro solamente”, como dice Vallejo.

Otro sticker es más terrible que los anteriores: en colores, la imagen riéndose de “Joker”, jugando a cartas con ases de espadas, una señal de guerra: “Aliados de la mafia”. Y se han modernizado: “Aceptamos VISA” y, claro, “El Porvenir Segurity”, con dos cruces cuya forma poseería un simbolismo espiritual. ¿Espiritual? No, por favor. El artista les da otra connotación: sarcasmo. El sticker de “Los Charlys”, parece la unión de dos pandillas.

Pero ¿por qué preocuparse? Son “Bandidos de corazón humano”. Afirman “Dios es mi fortaleza”. Son “Superfriends”. ¿Y el pueblo? Mira solitario desde las ventanas de las combis. Más, como señala un sticker: “Todo tiene su final. La Fama. La Esperanza”. Cierra el libro, la imagen de un arco en el que leemos: “Gobierno Regional La Libertad agradece su visita”. Dolorosa ironía. Sí. Hoy, este es mi Trujillo. Esta es mi ciudad.

Sticker “Todo tiene su final”

Comentario sobre pandillas trujillanas en Argentina: https://www.youtube.com/watch?v=gEEq2OU10kk

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