El próximo jueves 25 de setiembre, Trujillo será sede de una sesión clave del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana (Conasec), en la que se debatirá la posibilidad de implementar un toque de queda como medida extraordinaria para frenar la ola de violencia que golpea a la región.
A la reunión asistirán ministros de Estado, el gobernador regional César Acuña Peralta, y alcaldes de distintas localidades liberteñas, quienes expondrán la gravedad de la situación y sus propuestas para reforzar la lucha contra el crimen organizado.
“Ahora más que nunca pedimos al Ejecutivo que el control de la seguridad esté a cargo de las Fuerzas Armadas en la provincia de Trujillo, así como lo tiene la provincia de Pataz”, enfatizó Acuña días atrás.
El gobernador también exigió el cambio e incremento de agentes de Inteligencia de la Policía Nacional, señalando que hay múltiples quejas contra esta unidad y que se necesitan al menos 200 efectivos adicionales para optimizar su labor en la región.
La crisis de inseguridad es alarmante. Según cifras oficiales, en lo que va del 2025 se han registrado 205 homicidios en La Libertad, pese a que Trujillo, Pataz y Virú permanecen bajo estado de emergencia desde el año pasado.
La sesión del Conasec será determinante, pues podría abrir la puerta a un toque de queda en Trujillo, medida que ya genera debate entre quienes consideran urgente un control militar más severo y quienes alertan sobre los riesgos de limitar derechos ciudadanos sin atacar las raíces del problema.

