Un hecho insólito sacude a la Universidad Nacional de Trujillo (UNT). La Policía detuvo en flagrancia a Jorge Luis Reyes Castillo, servidor público nombrado de esta casa de estudios, tras descubrir que utilizaba un área de la institución para la crianza clandestina de gallos de pelea, situación que constituye el presunto delito de peculado de uso.
El operativo estuvo a cargo de la División de Investigación de Delitos de Corrupción de Funcionarios (Depdicc) de Trujillo, tras una llamada de alerta del abogado Freddy Pinillos Gómez, adscrito a la Oficina de Asesoría Jurídica de la UNT. El letrado denunció la existencia de un criadero detrás de la Facultad de Enfermería, en inmediaciones del denominado “Pozo 4”.
Al llegar al lugar, la Policía fue recibida por Elmo Cruzado Olva, jefe de Servicios Generales de la UNT, quien autorizó el ingreso a la zona señalada. Grande fue la sorpresa al constatar la existencia de una construcción rústica con galpones donde se hallaron 65 aves de corral, entre gallos de pelea y gallinas, en un espacio aproximado de 500 metros cuadrados.
Los agentes procedieron a detener en flagrancia a Reyes Castillo, acusado de aprovechar indebidamente instalaciones universitarias para actividades personales. El caso fue puesto en conocimiento del Ministerio Público, que continuará con las diligencias para determinar responsabilidades penales y administrativas.
Este hecho ha generado gran indignación en la comunidad universitaria, que exige sanciones ejemplares no solo por el uso indebido del patrimonio público, sino también por el cuestionamiento ético que implica la crianza de animales destinados a peleas, una práctica cuestionada y en muchos sectores considerada como maltrato animal. La UNT, una de las universidades más antiguas y prestigiosas del país, queda nuevamente bajo la lupa ciudadana en medio de un contexto donde la transparencia y el buen uso de los recursos públicos son demandas urgentes.

