Trujillo: Wilso Rodríguez responde tras intervención policial y denuncia destitución arbitraria del Segat

La polémica continúa en torno al Servicio de Gestión Ambiental de Trujillo (Segat). El aún gerente, Wilso Rodríguez Vásquez, aclaró públicamente los hechos tras la intervención policial que lo retuvo a él, a su jefe de flota vehicular, Diego Rodríguez Rojas, y a su chofer, acusados de presuntamente consumir licor dentro de una camioneta institucional.

Según la versión de Rodríguez Vásquez, todo ocurrió durante un receso en su jornada laboral, cuando se detuvo con su equipo a consumir alimentos en los exteriores de un local en la prolongación Ricardo Palma. Minutos después, fueron sorprendidos por agentes policiales que procedieron a detenerlos, señalando presunta flagrancia por el delito de peculado de uso.

“Es una patraña, un atropello. Nosotros bajamos a comer algo, era nuestro horario de refrigerio. Una hora antes tuve una reunión con el gerente municipal. Es inaudito que se diga que estaba tomando licor”, declaró el funcionario.

El gerente sostiene que la jornada había sido intensa, con supervisiones en varios puntos críticos de la ciudad, especialmente en la Urb. El Prisma, donde se ejecutan labores de recuperación de espacios públicos.

Pese a que los resultados del dosaje etílico aún no se han hecho públicos, el alcalde Mario Reyna Rodríguez decidió retirarle la confianza mediante la Resolución de Alcaldía N.° 638-2025-MPT. La medida generó un fuerte rechazo entre los trabajadores de planta del Segat, quienes se reunieron en el Centro Acuático para expresar su solidaridad con Rodríguez Vásquez.

“Esto es un abuso. Quién no se detiene un momento para comer algo. Todos sabemos que el ingeniero Wilso trabaja más de 8 horas, incluso en la noche supervisando el recorrido de compactadoras. Ahora, el alcalde lo cesa sin pruebas. Eso no lo vamos a permitir. El gerente se queda”, afirmó una colaboradora en medio de aplausos y protestas.

Los empleados resaltaron que bajo su gestión se ha cumplido con el pago puntual de sueldos y beneficios, además de la entrega de uniformes y herramientas necesarias para un trabajo eficiente. Para ellos, se trata de un acto que no solo afecta la estabilidad institucional, sino que golpea la imagen personal y familiar del funcionario.

Mientras el proceso continúa bajo investigación fiscal, Rodríguez insiste en que es víctima de un sabotaje político y que confía en que las pruebas demostrarán su inocencia. Entre tanto, el Segat mantiene sus operaciones en limpieza pública, recolección de residuos y recuperación de áreas verdes, aunque bajo un clima de tensión interna.

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Causa Justa

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