El programa dominical Punto Final de Latina ha revelado un escándalo que sacude el Congreso de la República, implicando a la parlamentaria de Alianza Para el Progreso (APP), Magaly Ruiz Rodríguez. Según los testimonios de testigos protegidos ante el Ministerio Público, el dinero recortado de los salarios de los extrabajadores de su despacho era utilizado para cubrir sus gastos personales, entre ellos, el transporte.
El reporte de Punto Final detalla la existencia de una presunta “caja chica” alimentada por recortes salariales obligatorios de los trabajadores del despacho de la congresista. Este dinero, según los testimonios de extrabajadores del Congreso, era utilizado para cubrir diversos gastos personales de la legisladora. Uno de los testimonios más impactantes proviene de una extrabajadora que administraba esta caja y quien entregó a la Fiscalía de la Nación un registro manual detallado de los ingresos y egresos de la misma.
Según el testimonio, cada trabajador estaba obligado a entregar 400 soles mensuales para la “caja chica”. En un registro específico del 10 de enero de 2022, cuatro empleados habrían aportado un total de 1600 soles. En marzo de ese mismo año, hicieron lo mismo. El dinero recaudado fue utilizado en diversos gastos, uno de los cuales fue un desembolso de 600 soles para cubrir los costos de transporte de la congresista Ruiz a una sesión en Tacna de la Comisión Especial de Protección de la Infancia, la cual presidía.
El informe de Punto Final mostró cómo estos fondos eran administrados. Entre los egresos, destaca la compra de una medalla para la legisladora, que costó 180 soles, y pagos por seguridad y combustible para el policía William Paz Ramírez, quien también actuaba como chofer de Magaly Ruiz.
El registro menciona específicamente un desembolso de 300 soles el 11 de mayo para cubrir los servicios de Paz Ramírez, quien prestaba su vehículo para transportar a la congresista entre el 28 de abril y el 12 de mayo de 2022. Otros egresos relacionados con él incluyen 400 soles el 3 de junio y 290 soles el 16 de junio para reembolsar gastos de combustible.
Uno de los puntos clave en el informe es el papel de William Paz Ramírez, quien se desempeñaba como policía y, a la vez, como seguridad personal y chofer de Magaly Ruiz. Paz Ramírez habría recibido varios pagos de la «caja chica» para cubrir los costos de combustible de su vehículo. Aunque su función principal era brindar seguridad a la parlamentaria, el testimonio reveló que sus labores se extendían a servicios de transporte, financiados con dinero recortado a los trabajadores del despacho.
La investigación no solo muestra una clara desviación de fondos públicos para uso personal, sino también la presión a la que estaban sometidos los empleados del despacho para contribuir obligatoriamente con la “caja chica.” Según los testigos, los trabajadores no tenían opción, y el incumplimiento de estos pagos habría sido motivo de represalias.
El testimonio de una extrabajadora detalla cómo mes tras mes se les exigía este pago, y cómo las sumas recolectadas eran dirigidas directamente a cubrir gastos personales de Magaly Ruiz, sin rendición de cuentas ni justificación alguna ante las autoridades correspondientes.

