La Contraloría General de la República cerró las investigaciones sobre el polémico viaje del gobernador regional de La Libertad, César Acuña, a China, archivando las denuncias que señalaban un posible uso indebido de recursos públicos.
A pesar de las múltiples evidencias, entre imágenes, documentos y reportajes que levantaron sospechas sobre su verdadero propósito en el país asiático, el ente fiscalizador determinó que no existen pruebas concluyentes de irregularidades en su desplazamiento oficial.
El viaje en cuestión ocurrió entre el 4 y el 14 de abril de 2024, cuando Acuña viajó supuestamente para participar en un evento sobre innovación en la gestión pública. Sin embargo, uno de los detalles que más llamó la atención fue que no llevó consigo a su equipo de Seguridad Ciudadana, a pesar de que la crisis de criminalidad en La Libertad requería medidas urgentes y la lucha contra el crimen organizado fue un tema recurrente en la justificación de su participación. Esta omisión alimentó sospechas sobre el verdadero objetivo de su estadía en China.
En junio, un reportaje de América Televisión reveló imágenes y documentos que evidenciaban reuniones de César Acuña con directivos de la Universidad de Shenzhen, lo que despertó dudas sobre un posible conflicto de interés. Se especuló que su presencia en China podría haber estado más relacionada con su rol como propietario de la Universidad César Vallejo (UCV) que con sus funciones como gobernador. Esta hipótesis cobró mayor fuerza cuando en mayo la misma UCV difundió un video en el que se observaba a Acuña participando en reuniones académicas, sugiriendo una posible confusión intencional entre su agenda personal y la gubernamental.
Para muchos críticos, el intento de diferenciar dos viajes, que en la práctica parecían formar parte de uno solo, resultó poco convincente. Sin embargo, la Contraloría desestimó estas denuncias, argumentando que no se hallaron pruebas suficientes de irregularidades y que no se obtuvo información clave de Huawei del Perú S.A.C., empresa que también estuvo vinculada a la visita de Acuña.
La decisión de la Contraloría de archivar la investigación sin sanciones ha generado una ola de críticas y ha dejado preguntas sin respuesta sobre el verdadero propósito del viaje. Para muchos, esta resolución no solo exime a Acuña de cualquier responsabilidad, sino que también refuerza la percepción de impunidad en las altas esferas del poder político.
El gobernador, por su parte, ha insistido en que su viaje fue estrictamente institucional y que la coincidencia con directivos de la UCV en China fue fortuita. No obstante, la falta de claridad en los informes oficiales, sumada a la negativa de la Contraloría de profundizar en el caso, mantiene las sospechas sobre un posible uso indebido de recursos públicos y el beneficio indirecto para su casa de estudios.

