Nuevos cuestionamientos surgen alrededor de la captura de cinco presuntos implicados en el secuestro del empresario minero Jenss Lara Tantaquilla y el asesinato de sus cuatro acompañantes en Trujillo.
La prima de uno de los detenidos, un joven de 19 años, cuestionó públicamente la intervención de la Policía Nacional y aseguró que su familiar se encontraba en su vivienda junto a su pareja durante la noche en que ocurrió el violento ataque.
“El día del asesinato mi primo ha estado con la enamorada en la casa. Han estado toda la noche ellos”, declaró.
Según la familiar, la pareja del detenido tendría fotografías y videos que permitirían acreditar esta versión. Estas evidencias deberán ser entregadas y evaluadas por las autoridades responsables de la investigación para determinar su autenticidad, fecha y relevancia para el caso.
Familia cuestiona características físicas
La defensa familiar también pone en duda que el joven corresponda físicamente con las personas que aparecen en las imágenes del secuestro.
Según su prima, el detenido mediría aproximadamente 1.50 metros, mientras que uno de los atacantes registrado en los videos aparentaría una estatura considerablemente mayor.
“Mi primo es pequeño. El que sale en el video se ve que es una persona grande, medirá más de un metro setenta. Mi primo no llega ni al cincuenta, es más pequeño que yo, incluso”, afirmó.
La comparación realizada por la familiar constituye una apreciación a partir de las imágenes disponibles. Una eventual correspondencia entre las características físicas de los atacantes y los detenidos deberá establecerse mediante las pericias y demás elementos de investigación.
Ministro sostiene que detenidos participaron
El ministro del Interior, César Astudillo, defendió las capturas y aseguró que los detenidos habrían reconocido su participación en los hechos.
“Todavía no se encuentran las armas, pero uno de ellos provee las armas, otro provee el vehículo, otro los uniformes, otro hace el reglaje. Todos han participado en la actividad”, señaló.
Ante los cuestionamientos respecto a que los detenidos aparentemente no serían las mismas personas que aparecen directamente en las imágenes del ataque, Astudillo sostuvo que los cinco formarían parte de una estructura criminal más amplia.
“Esas cinco personas capturadas son integrantes de la banda ‘Los Pulpos’, que no son cuatro o cinco, sino que tiene más de 100 elementos”, declaró en Canal N.
De esta manera, la versión proporcionada por el ministro plantea que la presunta participación atribuida a los detenidos no necesariamente implicaría que todos hayan sido los ejecutores que aparecen en las imágenes, sino que algunos habrían cumplido otras funciones relacionadas con la planificación y logística del ataque.
Dos versiones que deberán ser contrastadas
El caso presenta ahora dos posiciones contrapuestas. Por un lado, el Ministerio del Interior sostiene que existen elementos que vinculan a los cinco detenidos con distintas etapas del crimen. Por otro, familiares de al menos uno de ellos aseguran tener elementos que demostrarían que el joven se encontraba en otro lugar cuando ocurrió el ataque.
Corresponderá al Ministerio Público y al Poder Judicial evaluar las pruebas obtenidas por la Policía, las declaraciones atribuidas a los investigados y cualquier fotografía, video u otro elemento presentado por sus familiares.
La controversia se suma a los cuestionamientos formulados por el diputado de La Libertad Marino Lavado, quien también puso en duda la aparente correspondencia física entre las personas observadas en las imágenes del ataque y algunos de los detenidos.
La responsabilidad penal de los cinco investigados todavía deberá establecerse dentro del proceso correspondiente. Las declaraciones de las autoridades o de sus familiares, por sí solas, no determinan su culpabilidad o inocencia.

