Nuevos elementos empiezan a conocerse sobre el secuestro del empresario Jenss Marty Lara Tantaquilla, ocurrido la madrugada del domingo 30 de agosto en Trujillo. Fuentes consultadas por Causa Justa indicaron que los responsables habrían utilizado drones para realizar labores de seguimiento y mantener bajo vigilancia los desplazamientos del empresario antes de ejecutar el ataque.
De acuerdo con la información obtenida por este medio, el uso de estos dispositivos habría formado parte del reglaje previo realizado contra Lara Tantaquilla, empresario dedicado a la compra y venta de minerales y natural del distrito de Chillia, provincia de Pataz.
Este dato deberá ser corroborado por las investigaciones fiscales y policiales en curso. Hasta el momento, las autoridades no han informado públicamente sobre la incautación de drones ni han detallado oficialmente el eventual empleo de estos equipos en la planificación del secuestro.
Un ataque planificado en pleno Trujillo
El empresario fue interceptado cerca de las 3:30 de la madrugada del domingo 30 de agosto, cuando se desplazaba junto a otras cuatro personas por la avenida Húsares de Junín, en Trujillo.
El ataque dejó cuatro víctimas mortales: Farhad Andrea Monzón Lingan, pareja del empresario; Nadia Edith Urtecho Rodríguez; Luis Alberto Rojas Ramos de Rosas y Christopher Eduardo García Álvarez.
Tras el ataque, Lara Tantaquilla fue llevado por los secuestradores.
Uno de los elementos que también forma parte de las pesquisas es la apariencia utilizada por los atacantes. Versiones iniciales señalaron que algunos vestían prendas similares a uniformes del GRECCO, unidad policial especializada contra el crimen organizado. Corresponde a las autoridades determinar el origen de estas prendas y establecer cómo fueron obtenidas.
El crimen ocurrió, además, a pocas cuadras de instalaciones policiales ubicadas en el sector conocido como El Óvni.
Familia asegura que consiguió la liberación
Jenss Lara recuperó posteriormente su libertad. Sin embargo, su padre, Eleuterio Lara, ha rechazado públicamente que la Policía haya sido responsable de conseguirla.
“Es mi gestión mía. No es gestión de la Policía. Absolutamente nada. Descarto toda posibilidad de que la Policía me haya ayudado”, declaró el padre del empresario.
En declaraciones a RPP, Eleuterio Lara aseguró que recurrió a contactos personales y a la intervención de un amigo para encontrar una salida al secuestro.
“No existió un pago, sino que he movido mis contactos. Por medio de mis amistades me han ayudado para la liberación”, sostuvo.
Según su versión, los secuestradores exigieron inicialmente US$5 millones por la liberación de su hijo. El padre también atribuyó el secuestro a la organización criminal Los Pulpos, aunque este señalamiento forma parte de su declaración y deberá ser contrastado dentro de la investigación.
Lara aseguró que se encontraba trabajando en la sierra cuando recibió la noticia y tuvo que trasladarse de emergencia a Trujillo.
Familia cuestiona actuación policial
Un hermano del empresario también cuestionó públicamente la actuación de la Policía y negó que los agentes hayan participado directamente en las gestiones que permitieron recuperar la libertad de Jenss.
“La Policía no ha hecho nada hasta ahora. Eso es todo lo que tienen que saber. En estos momentos desconfiamos de todo”, manifestó.
Estas declaraciones contrastan con las versiones ofrecidas desde el Ejecutivo y la Policía sobre las acciones desplegadas alrededor del caso.
Las autoridades han presentado a cinco personas como presuntos involucrados en el secuestro. No obstante, familiares de al menos uno de los detenidos han cuestionado la intervención y sostienen que cuentan con elementos para acreditar que el joven se encontraba en otro lugar cuando ocurrió el crimen.
Por ello, será la investigación fiscal la que deberá establecer el grado de participación —si lo hubiera— de cada detenido y determinar quiénes ejecutaron materialmente el ataque.
El dron, una nueva pista en la investigación
La información obtenida por Causa Justa sobre el presunto empleo de drones introduce una nueva línea de investigación: determinar hasta qué punto los secuestradores realizaron labores de inteligencia y vigilancia antes de atacar.
De confirmarse, los investigadores deberán establecer quién operó los equipos, desde dónde se realizaron los seguimientos, durante cuánto tiempo fue vigilado Lara Tantaquilla y si existen registros digitales que permitan reconstruir esos desplazamientos.
El esclarecimiento de estos elementos podría resultar relevante para reconstruir la planificación del secuestro y determinar la participación de otras personas que no estuvieron necesariamente presentes durante el ataque.
Las investigaciones continúan para identificar a todos los responsables del secuestro y del asesinato de las cuatro personas que acompañaban al empresario.

