El miedo sigue siendo parte del paisaje cotidiano para miles de ciudadanos en la capital de La Libertad. Entre enero y mayo de este 2025, se han reportado 1,146 casos de extorsión, lo que equivale a más de siete denuncias por día, según cifras oficiales de la Región Policial de La Libertad. A pesar de la implementación de planes de seguridad, los actos intimidatorios con explosivos también siguen afectando a empresarios, transportistas, comerciantes y hasta autoridades locales.
Aunque las cifras representan una reducción del 17.5% respecto al mismo periodo del 2024, cuando se registraron 1,389 extorsiones (más de 9 diarias), la estadística sigue siendo alarmante. Según el coronel Javier Arana, jefe de la División de Orden Público y Seguridad (Divopus), esta disminución estaría vinculada al funcionamiento del denominado “Plan Cuadrante” y al apoyo logístico del Gobierno Regional de La Libertad.
No obstante, este optimismo no es compartido por todos. Durante la reciente sesión del Consejo Regional de Estado, algunos consejeros pusieron en duda la efectividad de los operativos y criticaron duramente la falta de resultados estructurales.
Explosiones que no cesan
En paralelo al alto número de amenazas, se contabilizaron 98 detonaciones con explosivos en inmuebles de víctimas de extorsión, una práctica cada vez más común entre las bandas criminales. Esta cifra representa un descenso del 38% en comparación con las 158 explosiones registradas en el mismo periodo de 2024. Pero más allá de la disminución, la violencia persiste como forma de presión y control en barrios enteros de Trujillo.
“El problema de fondo es la falta de denuncias. Muchas víctimas no acuden a las comisarías por temor a represalias o porque creen que no habrá justicia”, indicó Arana, quien instó a la ciudadanía a confiar en la PNP y acudir a las dependencias policiales.
Críticas a la Policía y el sistema penitenciario
Las cifras oficiales, sin embargo, no apaciguan las críticas. Para el consejero regional Ever Cadenillas, la Policía no estaría cumpliendo a cabalidad con sus labores de investigación y prevención. “Sabemos que la mayoría de llamadas extorsivas proviene desde los penales. Y hasta ahora no se ha cortado esa cadena de comunicación. ¿Dónde están los bloqueadores? ¿Qué se está haciendo realmente?”, cuestionó.
Por su parte, la consejera Verónica Escobal, quien fue víctima directa de extorsión en 2024, hizo un llamado urgente al jefe de la III Macro Región Policial, general Guillermo Llerena, para que diseñe e implemente un plan operativo específico y contundente para frenar esta ola de amenazas.
“La gente ya no confía, ni en las autoridades ni en los planes. Necesitamos resultados concretos”, dijo Escobal.
Extorsión: un flagelo que se resiste a desaparecer
Pese a los esfuerzos institucionales, Trujillo continúa figurando entre las ciudades más golpeadas por la extorsión en todo el país. La informalidad, la economía criminal, la complicidad dentro del sistema penitenciario y la falta de capacidad operativa de algunas unidades policiales contribuyen a que las organizaciones criminales sigan sembrando el terror en sectores vulnerables.

