La región La Libertad registra el 63,1% de su territorio concesionado para actividades mineras, convirtiéndose en la segunda región del país con mayor proporción de superficie bajo este régimen, solo por detrás de Apurímac, que alcanza el 76,5%. Así lo revela el más reciente informe del Observatorio de Conflictos Mineros, presentado por especialistas de CooperAcción y Grufides.
A nivel nacional, las concesiones mineras pasaron de abarcar cerca de 20 millones a 22,67 millones de hectáreas entre mayo de 2025 y mayo de 2026, lo que representa el 17,6% del territorio peruano. Además de Apurímac y La Libertad, Áncash registra el 55,1% de su superficie concesionada, mientras que Lima y Moquegua alcanzan el 48,8% y 48%, respectivamente.
Solo una parte de las concesiones tiene actividad minera
Durante la presentación del informe, José de Echave, investigador de CooperAcción y exviceministro de Gestión Ambiental, explicó que solo alrededor de dos millones de hectáreas de las más de 22 millones concesionadas registran actividades mineras efectivas, como exploración, explotación, plantas de beneficio o procesos de cierre de minas.
Esto significa que aproximadamente 20 millones de hectáreas permanecen sin actividad minera directa, situación que, según el especialista, reabre el debate sobre las denominadas concesiones ociosas, es decir, títulos mineros vigentes en áreas donde actualmente no existe producción ni exploración.
Advierten posibles tensiones por expansión minera
El informe señala que el actual contexto de altos precios internacionales del cobre y el oro podría impulsar nuevas inversiones extractivas en el país. Sin embargo, De Echave advirtió que este escenario también podría generar una mayor presión sobre los territorios y recursos naturales si no existe una adecuada gestión de los impactos sociales y ambientales.
Asimismo, cuestionó que la falta de inversiones responda únicamente a un exceso de regulaciones, al recordar que los mayores niveles de inversión minera en el Perú se alcanzaron bajo un marco normativo similar al vigente.
Crecen las concesiones en la Amazonía
El documento también identifica un incremento de concesiones mineras en regiones amazónicas como Loreto, Ucayali y Amazonas, aunque todavía representan porcentajes reducidos de sus territorios.
De Echave planteó como hipótesis que parte de este crecimiento podría estar relacionado con operadores de minería informal e ilegal interesados en acceder a concesiones para facilitar procesos de formalización, en un contexto marcado por el próximo vencimiento del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo).
Persisten desafíos sociales y ambientales
Durante la presentación del informe, el sociólogo Marco Arana, representante de Grufides, sostuvo que regiones como Cajamarca reflejan los desafíos que acompañan la expansión minera, al coexistir proyectos de gran minería, minería ilegal, conflictos socioambientales y procesos judiciales aún pendientes.
Como ejemplo mencionó la presencia de minería ilegal en la zona de Cerro Rojillo, cabecera de cuenca que abastece de agua a la ciudad de Cajamarca, y consideró que la respuesta estatal frente a estas actividades continúa siendo insuficiente.
Los especialistas coincidieron en que el Perú atraviesa un contexto favorable para la minería, aunque advirtieron que el crecimiento del sector deberá ir acompañado de una gestión que garantice la protección de los recursos hídricos, el respeto a las comunidades y la prevención de conflictos sociales.

