La brecha de personal de salud en La Libertad alcanza actualmente los 4,060 profesionales, según el último diagnóstico reportado por la Gerencia Regional de Salud. La cifra incluye médicos, enfermeras y técnicos que se requieren para reforzar la atención en los establecimientos de la región y afecta especialmente a las provincias del ande liberteño.
El dato representa una reducción respecto de la brecha calculada por el Gobierno Regional en 2023, cuando estimó que hacían falta aproximadamente 7,500 trabajadores. Sin embargo, los procesos realizados durante 2026 revelan que obtener presupuesto para nuevas plazas no garantiza que estas puedan ser cubiertas.
En mayo, por ejemplo, el Gobierno Regional ofertó 2,844 vacantes, pero solo consiguió adjudicar 687. Es decir, apenas alrededor del 24 % de los puestos ofrecidos encontró un profesional o técnico que lograra incorporarse mediante aquel proceso.
La situación plantea un desafío adicional para el sistema sanitario liberteño: no solo conseguir recursos para crear o financiar puestos, sino lograr que médicos y otros profesionales lleguen y permanezcan precisamente en los lugares donde la necesidad es mayor.
El gerente regional de Salud, Gerardo Florián Gómez, explicó que el punto de partida se encuentra en un análisis de brechas desarrollado en 2023. Ese diagnóstico calculó una necesidad aproximada de 7,500 profesionales para atender los requerimientos del sector en La Libertad. Tres años después, la Gerencia Regional de Salud sitúa el déficit pendiente en 4,060 trabajadores.
La reducción se relaciona con la incorporación y convocatoria progresiva de nuevas plazas. De acuerdo con Florián, durante 2025 el Gobierno Regional recibió presupuesto para 600 puestos, de los cuales 450 fueron adjudicados. Las plazas restantes tuvieron que volver a convocatoria. Durante 2026 se consiguieron recursos para otras 2,840 plazas, según la información proporcionada por el funcionario.
Sin embargo, existe una diferencia que resulta indispensable considerar: una plaza financiada o convocada no equivale necesariamente a un trabajador incorporado al establecimiento. Ese problema quedó expuesto durante uno de los principales concursos desarrollados este año.
El Gobierno Regional lanzó una convocatoria CAS con 2,844 vacantes para profesionales y técnicos. Cuando el proceso concluyó, solo 687 personas habían conseguido adjudicarse una plaza. La cobertura fue de aproximadamente 24 %.
Esto dejó más de 2,000 puestos todavía pendientes y obligó al Gobierno Regional a anunciar una nueva convocatoria. La cifra ayuda a dimensionar el problema detrás del déficit de recursos humanos. Una administración puede disponer de presupuesto y ofertar puestos, pero si estos no consiguen ser ocupados, la brecha continúa reflejándose en los establecimientos.
Por ello, cuando Florián señala que la región podría cubrir aproximadamente el 50 % de la brecha, introduce una condición decisiva: que las plazas efectivamente sean adjudicadas. “De llegar a cubrir todo ello mediante los concursos que estamos lanzando, habremos cubierto aproximadamente el 50% de esa brecha”, declaró.
Según el gerente regional de Salud, la mayor cantidad de plazas pendientes se concentra en las provincias del ande de La Libertad. Esto convierte la brecha de recursos humanos también en un problema territorial.
Mientras Trujillo concentra establecimientos de mayor complejidad, universidades y una oferta laboral y de servicios considerablemente mayor, los puestos ubicados en provincias alejadas deben enfrentar dificultades adicionales para atraer profesionales.
Un ejemplo de la magnitud de la demanda aparece en Sánchez Carrión. En abril, el Gobierno Regional informó que se encontraba en proceso la adjudicación de 318 plazas de profesionales y técnicos destinadas a los 52 establecimientos de salud de esa provincia. El desafío, por tanto, no consiste únicamente en incrementar el número regional de trabajadores, sino en conseguir que las nuevas incorporaciones respondan a la distribución geográfica de la demanda.
En marzo, cuando Florián presentó su plan de trabajo ante el Consejo Regional, informó que el proceso para contratar más de 2,800 trabajadores contaba con un presupuesto superior a S/150 millones.

