Un informe de ComexPerú, elaborado con información de la Sunass, advierte que 16 de las 50 empresas prestadoras de servicios de saneamiento evaluadas registran márgenes operativos inferiores al nivel de referencia del 25 %. La empresa de Servicios de Agua y Alcantarillado de La Libertad (Sedalib) figura en este grupo, mientras persisten cuestionamientos sobre la continuidad del servicio, el agua no facturada y el cumplimiento de las metas del Estudio Tarifario 2021-2026.
La situación financiera y operativa de Sedalib S. A., empresa responsable de brindar los servicios de agua potable y alcantarillado en distintas localidades de La Libertad, vuelve a colocarse bajo atención pública. Un análisis publicado por la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú), con información de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass), incluye a la empresa liberteña entre las 16 entidades prestadoras de servicios de saneamiento (EPS) que registran un margen EBITDA inferior al 25 %, nivel utilizado como referencia en el estudio.
El informe, publicado el 9 de octubre de 2026 bajo el título «23 de 50 EPS retrocedieron en su índice de gestión», revela dificultades que afectan la sostenibilidad de numerosas empresas de agua en el país.
El problema no se limita a la capacidad de generar recursos. También comprende la calidad del servicio, las pérdidas de agua, la eficiencia de la gestión y la posibilidad de financiar el mantenimiento y la ampliación de las redes.
INDICADORES FINANCIEROS DESFAVORABLES
De acuerdo con el análisis de ComexPerú, 16 de las 50 EPS evaluadas presentan márgenes EBITDA inferiores al 25 %. Este indicador permite conocer qué proporción de los ingresos permanece después de cubrir los costos operativos, antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización. Un margen reducido puede limitar la capacidad de una empresa para financiar inversiones, renovar infraestructura y atender sus obligaciones operativas.
Entre las empresas identificadas en este grupo figuran Sedalib, Emsapuno, Emapa Pasco, Emsapa Calca, EPS Sierra Central, Emapacop, EPS Emusap Abancay, EPS Municipal Mantaro, Sedam Huancayo y otras prestadoras del país.
Sin embargo, el informe compartido no precisa el porcentaje individual del margen EBITDA de Sedalib, por lo que no es posible determinar, con estos datos, su posición exacta dentro del grupo. Tampoco corresponde afirmar que la empresa se encuentra en quiebra o que su continuidad operativa esté comprometida de manera inmediata. Lo que muestran los indicadores es una señal de riesgo financiero que requiere evaluación y medidas de gestión.





CASI LA MITAD DE LAS EPS EMPEORÓ SU DESEMPEÑO
El diagnóstico nacional revela que 23 de las 50 empresas evaluadas retrocedieron en el Índice de Gestión y Prestación de los Servicios de Saneamiento (IGPSS). Este indicador de la Sunass evalúa aspectos relacionados con el acceso al servicio, su calidad, la sostenibilidad financiera, la gobernabilidad, la gestión de riesgos y la sostenibilidad ambiental. El análisis también señala que cinco EPS obtuvieron resultados inferiores al 50 % en el índice.
Las empresas con los indicadores más bajos fueron EPS Sierra Central, con 42,7 %; Emapa-Y, con 45,7 %; EPS Aguas del Altiplano, con 48,7 %; Emsapa Yauli-La Oroya, con 49,2 %; y la Unidad Ejecutora Agua Tumbes, con 49,8 %. Estos resultados reflejan dificultades en la gestión de los servicios de saneamiento, aunque no permiten establecer que Sedalib se encuentre entre las cinco empresas con peor puntuación.
En el caso de Sedalib, los aspectos que requieren especial atención son la continuidad del servicio de agua potable y el volumen de agua no facturada. La continuidad permite evaluar durante cuántas horas al día los usuarios reciben agua potable. Una prestación intermitente afecta las actividades domésticas, comerciales e institucionales y obliga a muchas familias a almacenar agua para cubrir sus necesidades.
El agua no facturada, por su parte, representa la diferencia entre el volumen de agua que ingresa al sistema de distribución y el que finalmente se factura a los usuarios.
Esta diferencia puede originarse en fugas de las redes, conexiones clandestinas, deficiencias en los medidores, errores comerciales y otras pérdidas técnicas o administrativas.
Cuando una empresa produce y distribuye agua que no logra facturar, incurre en costos sin obtener los ingresos correspondientes. Por ello, reducir estas pérdidas constituye una medida importante para mejorar la sostenibilidad financiera sin trasladar necesariamente todos los costos a los usuarios mediante incrementos tarifarios.
¿CUMPLIRÁ SEDALIB LAS METAS DEL ESTUDIO TARIFARIO 2021-2026?
Otro aspecto que merece seguimiento es el cumplimiento de las metas establecidas en el Estudio Tarifario de Sedalib correspondiente al periodo 2021-2026. Este instrumento regulatorio establece compromisos vinculados con la prestación del servicio, la gestión empresarial y las inversiones previstas durante el periodo tarifario.
Al encontrarse en su último año de aplicación, corresponde evaluar los avances registrados y determinar qué objetivos fueron alcanzados, cuáles presentan retrasos y qué medidas se adoptaron para corregir las desviaciones.
La información señala que Sedalib tampoco alcanzaría durante 2026 las metas previstas en dicho estudio. Sin embargo, para establecerlo de manera concluyente se requiere contrastar las metas originales con los indicadores efectivamente registrados y los informes de supervisión de Sunass. Esta evaluación es especialmente relevante porque los compromisos tarifarios deben traducirse en mejoras verificables para los usuarios.
¿AUMENTAR LAS TARIFAS O CORREGIR LAS INEFICIENCIAS?
El análisis de ComexPerú plantea una discusión sobre la sostenibilidad económica de las empresas de saneamiento. Un margen operativo reducido puede responder a tarifas insuficientes, costos elevados, pérdidas de agua o una combinación de estos factores.
Sin embargo, aumentar las tarifas sin corregir previamente las deficiencias de gestión podría trasladar el costo de esas ineficiencias a los usuarios. ComexPerú sostiene que cualquier ajuste tarifario o transferencia de recursos públicos debería estar condicionado a compromisos verificables de reducción del agua no facturada y mejora de la micromedición.
El informe también menciona el Régimen de Apoyo Transitorio (RAT), mecanismo de intervención destinado a contribuir a la recuperación de determinadas empresas prestadoras.
Los indicadores nacionales publicados por ComexPerú plantean interrogantes concretas sobre la situación de la empresa liberteña. Resulta necesario conocer cuál fue el margen EBITDA individual de Sedalib, cómo evolucionó durante los últimos años y qué factores explican sus resultados.
También corresponde establecer cuántas horas de servicio reciben, en promedio, sus usuarios; qué porcentaje del agua distribuida no llega a facturarse; qué inversiones fueron ejecutadas y cuál es el nivel de cumplimiento de las metas regulatorias del periodo 2021-2026.
El diagnóstico nacional advierte que las dificultades financieras pueden limitar la capacidad de las empresas para mantener y ampliar los servicios. En La Libertad, el desafío es determinar cómo se expresa ese riesgo en la gestión de Sedalib y qué medidas concretas se están adoptando.
La sostenibilidad de una empresa de agua no puede evaluarse únicamente por sus ingresos: también debe medirse por la continuidad, la cobertura y la calidad del servicio que reciben sus usuarios.

