Dictan nueve meses de prisión preventiva contra tres serenos de Guadalupe por muerte de ciudadano tras violenta intervención

LA LIBERTAD. Tres integrantes del Serenazgo de la Municipalidad Distrital de Guadalupe, en la provincia de Pacasmayo, afrontarán nueve meses de prisión preventiva mientras son investigados por su presunta participación en los hechos que derivaron en la muerte de Ronald Rafael Cáceda Benites, de 33 años, ocurrida después de una intervención municipal registrada la noche del 27 de octubre de 2026.

La medida fue dispuesta por el Juzgado de Investigación Preparatoria de San Pedro de Lloc, que acogió el requerimiento formulado por el fiscal Martín Eduardo Ocampo García. Los investigados fueron identificados como Fernando Uziel Gálvez Minchón, Walter William Solano Saldarriaga y Carlos Alfredo Guanilo Mori, este último conocido como «Loco Guanilo».

Según informó el Ministerio Público del Distrito Fiscal de La Libertad, la decisión judicial se sustenta en elementos de convicción recopilados durante las primeras diligencias, entre ellos testimonios, actas de visualización de videos y otras actuaciones fiscales.

No obstante, la versión de familiares y compañeros de los serenos introduce una controversia sobre el origen de las lesiones mortales: sostienen que Cáceda Benites había sido golpeado en la cabeza por otra persona antes de la llegada del personal municipal.

De acuerdo con la reconstrucción difundida por el Ministerio Público, los hechos comenzaron aproximadamente a las 11 de la noche del 27 de octubre, en las inmediaciones del jirón Francisco Bolognesi, detrás del establecimiento de EsSalud de Guadalupe. Ronald Cáceda Benites acudió al lugar buscando a su conviviente, Dayanna Carolay Vásquez Chévez. En esas circunstancias, Bryan Anderson Guanilo Albitres, conocido como «Tuquín», habría salido de un inmueble ubicado en la zona y agredido al ciudadano con un objeto contundente.

La Fiscalía sostiene que esta primera agresión produjo golpes de gravedad en el cráneo y las extremidades superiores de Cáceda Benites. Ante el altercado y los pedidos de auxilio, familiares de Guanilo Albitres y vecinos solicitaron la intervención del Serenazgo de Guadalupe.

Este punto resulta fundamental para la investigación, porque la propia reconstrucción fiscal reconoce que la víctima sufrió una agresión violenta antes de que llegaran los agentes municipales. Minutos después arribaron al lugar los serenos Fernando Gálvez Minchón, Walter Solano Saldarriaga y Carlos Guanilo Mori, a bordo de una camioneta municipal.

Según la hipótesis del Ministerio Público, los agentes habrían utilizado fuerza excesiva e injustificada durante la intervención. La Fiscalía sostiene que Cáceda Benites fue inmovilizado boca abajo sobre la vereda, con las manos esposadas a la espalda y presentando abundante sangrado en la cabeza.

Pese a encontrarse reducido, habría recibido golpes reiterados con las tonfas utilizadas por el personal municipal. La imputación fiscal atribuye a Carlos Guanilo Mori una conducta adicional: haber presionado con su calzado el cuerpo del intervenido contra el pavimento, mientras los otros dos agentes habrían contribuido a mantenerlo inmovilizado.

El Ministerio Público afirma que parte de estos hechos quedó registrada en material audiovisual incorporado a la investigación. De confirmarse judicialmente, estos actos constituirían una grave vulneración de los límites legales del uso de la fuerza durante una intervención de seguridad ciudadana.

Sin embargo, la responsabilidad individual de cada investigado y la relación entre las agresiones y el fallecimiento deberán establecerse durante el proceso penal. Tras la intervención municipal, efectivos de la Policía Nacional llegaron al lugar, retiraron las esposas al ciudadano y lo trasladaron al Hospital Tomás Lafora.

Según la información fiscal, Cáceda Benites presentaba un traumatismo encéfalo craneano grave, además de desorientación y agitación psicomotriz. En esas circunstancias, habría salido del establecimiento de salud y se habría desplazado hacia la calle El Arco, donde posteriormente fue auxiliado nuevamente por familiares y efectivos policiales. Horas después se produjo su fallecimiento.

Mientras el Ministerio Público atribuye responsabilidad a los tres agentes municipales, sus familiares y compañeros de trabajo sostienen una versión distinta sobre las circunstancias que ocasionaron la muerte.

En declaraciones recogidas por Diario Últimas Noticias, afirmaron que Cáceda Benites había participado previamente en una gresca con un familiar político, quien presuntamente lo golpeó en la cabeza utilizando un fierro. Según esta versión, las lesiones más graves se habrían producido antes de la intervención del Serenazgo.

Los familiares reconocen que durante la reducción del ciudadano se utilizó la fuerza, pero niegan que los agentes lo hayan golpeado en la cabeza con un objeto metálico. También sostienen que la persona involucrada en el primer enfrentamiento habría solicitado la presencia de los serenos, alegando una supuesta conducta inapropiada del ciudadano hacia una joven.

Los allegados a los investigados aseguran, además, que existen registros de la intervención y un video captado en el hospital donde se observaría a Cáceda Benites, ensangrentado, conversando con un policía.

La controversia principal del caso no se limita a determinar si los serenos utilizaron fuerza excesiva. También debe esclarecerse qué lesiones ocasionaron el fallecimiento y cuál fue la contribución de cada una de las agresiones descritas.

La investigación deberá establecer si el traumatismo craneal mortal se produjo durante el primer enfrentamiento, durante la intervención municipal o como resultado de una combinación de lesiones. Para ello serán determinantes los resultados de la necropsia médico-legal, las pericias sobre los mecanismos de producción de las lesiones, el análisis integral de las grabaciones y los testimonios de quienes presenciaron los hechos.

About Author

Causa Justa

Destacadas

Artículos Relacionados