La inseguridad ciudadana en La Libertad continúa escalando pese al estado de emergencia decretado por el Gobierno. Mientras las cifras de homicidios, extorsiones y atentados se mantienen altas en Trujillo y otras zonas críticas de la región, especialistas advierten que el despliegue de policías y militares carece de un equipamiento real y de una estrategia integral, lo que reduce drásticamente su efectividad.
Así lo señaló César Montes, presidente de la Coordinadora Nacional de Seguridad Humana, quien cuestionó que el estado de emergencia se esté ejecutando sin garantizar condiciones mínimas para las fuerzas del orden.
“El equipamiento es primordial para un estado de emergencia. Sacan a los militares a las calles, pero no tienen camionetas, no tienen vehículos menores ni el equipamiento adecuado. Sus unidades no son de fácil desplazamiento en la ciudad”, advirtió.
Fuerzas en las calles, pero sin capacidad operativa
Montes sostuvo que la presencia del Ejército del Perú y la Policía Nacional del Perú en las calles no garantiza resultados si no existe logística, movilidad ni tecnología adecuada.
Uno de los puntos más críticos, según el especialista, es la falta de comunicación policial, especialmente cuando se trasladan efectivos desde comisarías pequeñas hacia zonas urbanas de alto riesgo.
“Traen policías de localidades pequeñas y no tienen ni radio. La comunicación rápida es esencial. Sin eso, todo queda en un tema figurativo”, señaló.
Extorsión y homicidios continúan en zonas críticas
El dirigente alertó que, pese al despliegue, las extorsiones no se han detenido y los homicidios siguen ocurriendo en mercados y espacios públicos estratégicos.
“No hay desplazamiento real de policías en puntos críticos. En el mercado La Hermelinda hay muertos, en los mercados mayoristas también. No existe un verdadero plan que se desarrolle”, afirmó.
La crítica apunta a la ausencia de una estrategia integral, que articule inteligencia, patrullaje focalizado, equipamiento moderno, comunicaciones y personal estable y capacitado.
Más que presupuesto: gestión y planificación
Montes remarcó que el problema no se limita al presupuesto o a la declaratoria de emergencia, sino a cómo se ejecutan las decisiones. Sin planificación, logística ni continuidad operativa, el estado de emergencia se convierte en una medida simbólica que no logra frenar al crimen organizado, cada vez más violento y estructurado.
En una región golpeada por el sicariato, la minería ilegal y la extorsión, especialistas coinciden en que sin equipamiento real ni estrategia, la presencia de uniformados en las calles seguirá siendo insuficiente para devolver la seguridad a la población.

