Ni el estado de emergencia ha logrado frenar el accionar criminal en Trujillo. La noche del sábado, delincuentes detonaron un aparato explosivo en los exteriores de un local de venta de comida ubicado en la cuadra 11 de la avenida Tahuantinsuyo, en el distrito de La Esperanza, desatando pánico entre los vecinos.
Según testigos, los facinerosos llegaron hasta el establecimiento —donde se venden desayunos, caldos y menú— y arrojaron una carga explosiva directamente contra la puerta principal. La detonación destruyó parte de la reja metálica y la puerta enrollable del negocio, dejando daños materiales considerables.
El estruendo obligó a vecinos a salir de sus viviendas, temerosos de que se tratara de un nuevo atentado vinculado a extorsión o ajustes de cuentas, modalidades delictivas que se han intensificado en la provincia a pesar de la presencia policial y militar.
Hasta el lugar llegaron agentes de Criminalística de la Policía Nacional y especialistas de la Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX), quienes recogieron restos del artefacto, esquirlas y otros indicios que podrían ayudar a identificar a los responsables. La PNP también revisará las cámaras de seguridad de la zona para rastrear los movimientos de los hampones antes y después del ataque.
El caso ocurre en un contexto en que Trujillo registra uno de los más altos índices de extorsión del país, y donde los atentados con dinamita se han convertido en una herramienta recurrente para intimidar a comerciantes y empresarios. Vecinos de La Esperanza exigieron mayor seguridad y presencia policial permanente ante el temor de nuevos ataques.
La Policía ha iniciado las investigaciones para determinar si se trata de un hecho extorsivo o un acto de amedrentamiento. Hasta el cierre de esta edición, no se reportaron personas heridas.

