El drama de la escuela que el sismo destruyó en La Libertad

El rugido de la tierra que estremeció la costa norte del país el sábado 27 de diciembre no solo dejó daños en el puerto de Chimbote. En la sierra de La Libertad, la tragedia se sintió con igual o mayor crudeza. En la provincia de Julcán, el sismo de magnitud 6.0 terminó de destruir una institución educativa histórica y, con ella, la seguridad y el futuro inmediato de cientos de estudiantes.

La Institución Educativa Horacio Zeballos Gámez, ubicada en el centro poblado de Uningambal, ha sido declarada inhabitable. Lo que durante más de siete décadas fue el eje académico de la zona hoy es un conjunto de aulas agrietadas, techos vencidos y muros a punto de colapsar. El colegio, con más de 70 años de antigüedad, no resistió la fuerza del movimiento telúrico.

Ventanas destruidas, grietas que atraviesan salones completos y un silencio desolador reemplazan ahora el bullicio estudiantil. Las clases, simplemente, no pueden reiniciarse en esas condiciones.

Un llamado urgente desde Huaso

Frente a este escenario, el alcalde del distrito de Huaso, Carlos García Gómez, ha elevado un pedido público que va más allá de la burocracia. Su mensaje es directo y desesperado: el colegio Horacio Zeballos no puede esperar.

“Invocamos a la sensibilidad humana de la gobernadora regional para que disponga lo necesario y atienda esta emergencia. Los estudiantes del nivel secundario han quedado prácticamente a la intemperie. No estamos hablando de una mejora estética, sino de una necesidad urgente”, sostuvo el burgomaestre.

El pedido está dirigido a la gobernadora regional Joana Cabrera Pimentel, a quien la autoridad local exhorta a priorizar la educación rural ante una situación que, advierte, puede convertirse en una crisis social.

El expediente existe, pero falta decisión

Según explicó el alcalde García Gómez, el municipio ya cumplió con su parte. El expediente técnico para la construcción de una nueva infraestructura educativa está completamente elaborado y listo para su ejecución. El proyecto tiene un valor aproximado de 16 millones de soles, monto que requiere ser financiado por el Gobierno Regional.

“El expediente está listo. Luego de este sismo, la reconstrucción ya no es un objetivo a largo plazo, es una urgencia inmediata. Todo depende de la voluntad política”, remarcó.

La situación se vuelve aún más crítica si se considera que faltan apenas dos meses para el inicio del año escolar 2026. Padres de familia y estudiantes viven en la incertidumbre, sin saber dónde ni cómo continuarán las clases.

Contra el tiempo y el abandono

Mientras los trámites administrativos avanzan con lentitud, la realidad en Uningambal es dura. Ante la imposibilidad de usar el local escolar, la municipalidad ha solicitado aulas prefabricadas como medida de emergencia, para evitar que los estudiantes pierdan el año académico expuestos al frío y las duras condiciones de la sierra liberteña.

El sismo fue una advertencia clara. La respuesta del Estado, y en particular del Gobierno Regional de La Libertad, marcará la diferencia entre una solución digna o el abandono definitivo de una comunidad educativa histórica.

Hoy, el futuro de cientos de escolares está en juego. La pelota está en la cancha regional.

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Causa Justa

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