El terrorismo en el Perú

Por Carlos Miguel Neyra Medina

Economista y analista político

Dos han sido los movimientos terroristas que siguieron el camino de la guerra armada. Sendero L. y el MRTA. En 1980 Belaúnde, ingenuamente, decía que eran abigeos. Y después el APRA de Alan G. fue incapaz de contener el crecimiento de estos grupos. Solo optó por el asesinato masivo de los terroristas en la isla del frontón. Un comisionado de las Naciones Unidas halló responsables que aún permanecen impunes. El APRA en los 90 crea al personaje ee Alberto Fujimori, el cual s le serviría para continuar en el poder.

Fujimori aplicó la receta neoliberal y se le encargó de eliminar la hiperinflación aprista, tan igual o peor que la de Venezuela, y de acabar con el terrorismo. El APRA protegió al MRTA quien con V. Polay a la cabeza logró escapar por un túnel hecho ex profeso. Fujimori no hacia nada por combatir a SL, tan es así que el GEIN a sus espaldas trabajó en la sombra y logró la captura del terrorista Abimael G., cuando Fujimori gozaba de un día de sol espléndido y se encontraba pescando pececitos. Es un mito que elucubró el Fujimorismo de que derrotó al terrorismo. Más bien, lo que hizo con presencia de montesinos fue hacerlo firmar a Abimael la carta de rendición, hecho que se dio cuenta en las Naciones Unidas.

El fujimorismo vive del mito del terrorismo. Porque, ¿cómo es posible que después de 29 años sostenga que hay «remanentes» de SL afincados en el VRAEM?. ¿Acaso 29 años no son suficientes para erradicar los remanentes que aún dicen existir? El VRAEM, es cuna de de la droga que a visita y paciencia de cualquier control salen los narcos alegres y silbando con la mercadería bajo el brazo. Por lo tanto, lo que existe es el enfrentamiento brutal entre los mismos grupos de comercializadores de la droga. La muerte reciente de víctimas acaecido no debe quedar impune. Los peruanos exigimos justicia y el ministerio público ha iniciado las investigaciones por espacio de 90 días en que se debe encontrar a los verdaderos culpables y caerles, con rigor, todo el peso de la ley.

Asimismo, se debe esclarecer que detrás de este hecho cruel no ha habido fines politicos para meter miedo en la población y de relacionar a PERÚ LIBRE en tal hecho criminal. Ésto sería una acción criminal de hacer creer que asesinando inocentes le restará votos al maestro Castillo. La población ya despertó. Esclarecer este hecho, evitará que el fujimorismo siga exclamando a los cuatro vientos que «fueron los remanentes de Sendero» y que el «pescador» derrotó al terrorismo.

About Author

Artículo anterior
Artículo siguiente
Causa Justa

Destacadas

Artículos Relacionados