Trujillo sigue siendo una de las ciudades más golpeadas por el crimen organizado y la extorsión. Esta vez, la víctima fue S.M.C., un hombre de 44 años, quien denunció haber recibido una amenaza de extorsión en su vivienda, ubicada en la calle 10 de Julio, Mz. 07, Lt. 53A, en el distrito de Florencia de Mora.
De acuerdo con la denuncia presentada en la División de Investigación Criminal (DEPINCRI) Norte, la víctima relató que el hecho ocurrió la noche del 25 de febrero de 2025, alrededor de las 10:30 p. m., cuando regresaba de cenar con su familia. Al llegar a su vivienda, encontró en la puerta principal un manuscrito con frases amenazantes, en el que se le instaba a comunicarse a un número de celular (926717829) para «dar solución» a una aparente exigencia extorsiva.
A diferencia de otros casos, el mensaje no especificaba una suma de dinero, lo que ha llevado a la Policía Nacional del Perú (PNP) a investigar si se trata de una amenaza inicial para evaluar la respuesta de la víctima antes de proceder con una extorsión directa.
Este tipo de amenazas se ha convertido en una práctica común en Trujillo, particularmente en distritos como Florencia de Mora, El Porvenir y La Esperanza, donde las bandas criminales han establecido redes de extorsión que afectan tanto a comerciantes como a ciudadanos comunes.
Según investigaciones previas, los delincuentes primero envían mensajes intimidatorios o dejan manuscritos en las viviendas, y luego contactan a la víctima exigiendo dinero a cambio de no atentar contra su vida o la de su familia. En algunos casos, cuando la persona se niega a pagar, los criminales arrojan artefactos explosivos en las puertas de los inmuebles o negocios, generando terror en la comunidad.
Agentes de la DEPINCRI Norte han iniciado un seguimiento del número telefónico extorsivo para identificar a los responsables. Sin embargo, debido a que estas redes delictivas suelen usar chips desechables o teléfonos robados, rastrear a los criminales puede ser un desafío.

