Representantes de diversas instituciones de la sociedad civil de La Libertad suscribieron un compromiso de diez puntos orientado a enfrentar la creciente violencia criminal y promover acciones conjuntas para recuperar la seguridad en Trujillo.
La iniciativa fue convocada por el Arzobispado Metropolitano de Trujillo y se desarrolló en la sede del Centro de Idiomas de la Universidad Católica de Trujillo (UCT), en el jirón Colón. La reunión fue presidida por el arzobispo de Trujillo, monseñor Alfredo Vizcarra Mori.
El encuentro se produjo diez días después del secuestro del empresario minero Jenss Lara Tantaquilla y el asesinato de sus cuatro acompañantes, uno de los episodios de violencia que ha vuelto a colocar la inseguridad y el avance del crimen organizado en el centro de la discusión regional.
Según la información proporcionada, La Libertad supera los 140 homicidios en lo que va del año, escenario frente al cual los participantes plantearon que las organizaciones civiles asuman también un papel de vigilancia y articulación.
Proponen una Mesa de Articulación por la Paz
El primer compromiso consiste en promover la instalación de una Mesa de Articulación por la Paz y la Seguridad de Trujillo.
La propuesta contempla la participación de organizaciones de la sociedad civil junto con las instituciones directamente responsables de enfrentar la criminalidad: Policía Nacional, Ministerio Público, Poder Judicial, municipalidades, Gobierno Regional y otras entidades relacionadas con la seguridad.
El objetivo es generar un espacio permanente de coordinación y seguimiento, y no limitar la respuesta a reuniones convocadas después de hechos criminales de gran impacto.
Otro de los puntos centrales es implementar una vigilancia ciudadana organizada sobre las políticas, presupuestos, programas y resultados de las instituciones responsables de la seguridad.
Los participantes plantearon promover informes periódicos que permitan conocer qué están haciendo las autoridades y, principalmente, cuáles son los resultados obtenidos.
Entre la información que se propone evaluar aparecen los operativos policiales, funcionamiento de las cámaras de videovigilancia, patrullaje integrado, recuperación de espacios públicos y actualización del mapa del delito.
También se busca contar con indicadores concretos sobre los resultados de la lucha contra extorsiones, homicidios y crimen organizado.
Exigen fortalecer inteligencia contra las extorsiones
El compromiso incorpora como otra de sus prioridades exigir el fortalecimiento de la inteligencia policial y una respuesta más efectiva contra la extorsión, uno de los delitos que mantiene bajo amenaza a empresarios, comerciantes, transportistas y familias de diferentes sectores de La Libertad.
La propuesta busca que la respuesta frente a la delincuencia no dependa exclusivamente del despliegue policial en las calles, sino también de investigaciones que permitan identificar las estructuras, financistas y redes que sostienen a las organizaciones criminales.
Niños y jóvenes dentro de la estrategia preventiva
La reunión también abordó la prevención de la criminalidad desde una perspectiva social.
Uno de los acuerdos establece que la niñez y la juventud deben ocupar un lugar central en las políticas preventivas.
Los participantes propusieron, además, recuperar espacios públicos y desarrollar una estrategia de formación ciudadana orientada a fortalecer valores culturales, éticos y sociales, así como la convivencia, el respeto, la responsabilidad y una cultura de paz.
A ello se suma la propuesta de establecer una ruta articulada de atención para las víctimas de la violencia y la criminalidad.
Plantean programas para personas que cumplieron condena
El documento también incorpora la reinserción social como parte de una política de seguridad de largo plazo.
Las instituciones firmantes plantearon impulsar programas dirigidos a personas que hayan cumplido sus condenas, buscando reducir las posibilidades de reincidencia y facilitar su reincorporación a la sociedad.
El enfoque busca combinar las acciones policiales y judiciales contra el crimen con medidas preventivas y sociales.
El décimo compromiso contempla la construcción de una “Agenda Ciudadana por la Paz y la Seguridad de Trujillo”, documento que deberá reunir las demandas y propuestas surgidas desde la sociedad civil.
El reto será convertir los diez acuerdos suscritos en acciones verificables, con responsables, plazos e indicadores que permitan evaluar sus resultados.
“Debe marcar la diferencia”
El decano del Colegio de Periodistas del Perú – Filial Departamental La Libertad, Juan Vásquez Sánchez, quien participó en la reunión, destacó la convocatoria realizada por el Arzobispado y sostuvo que la iniciativa debería diferenciarse de anteriores esfuerzos desarrollados durante años de violencia en Trujillo.
“Aquí será clave nuclear el resto de colectivos que están en lo mismo, pero diferenciando muy bien lo que debe hacer el Estado y lo que deben realizar las organizaciones civiles”, señaló.
Vásquez consideró que una organización más amplia permitiría superar esfuerzos aislados.
“Si nos organizamos en un ente mucho más amplio, será mejor que estar yendo a una reunión con los policías para ver qué es lo que hacen o no hacen”, agregó.
La firma del compromiso constituye, por ahora, una declaración de objetivos y acciones propuestas. Su impacto dependerá de que la Mesa de Articulación llegue a instalarse, que las autoridades participen y que la anunciada Agenda Ciudadana se traduzca en mecanismos concretos de seguimiento frente a una crisis de seguridad que continúa golpeando a La Libertad.

