Franco Moreno sostiene que la medida reduce trabas operativas y permite penetrar organizaciones delictivas. Gobernadora Joana Cabrera exige más policías en las calles y alcalde Mario Reyna pide frenar los asesinatos en Trujillo.
El jefe de la Región Policial La Libertad, Franco Moreno, se pronunció a favor de ampliar el estado de emergencia en las provincias de Trujillo, Pataz y Virú, al considerar que esta herramienta legal permite enfrentar con mayor eficacia al crimen organizado. Según explicó, la medida reduce la burocracia operativa y facilita intervenciones directas contra estructuras criminales que operan con violencia e intimidación en estas jurisdicciones.
La ampliación vigente, dispuesta por el gobierno del presidente José Jerí el 20 de noviembre, vence el 18 de enero, por lo que será el propio Moreno quien eleve el pedido de extensión. “El estado de emergencia les preocupa a las organizaciones criminales porque saben que la Policía puede intervenir en cualquier momento. Incluso provoca que migren a otras zonas, donde también podemos capturarlos”, sostuvo el general, subrayando que el objetivo es desarticular redes, no solo desplazar el delito.
El mensaje del nuevo jefe policial fue directo. Aseguró que la Policía actuará “de forma silenciosa, pero contundente”, y advirtió a quienes pretendan intimidar a la ciudad que habrá mano dura. La señal institucional busca recuperar el control territorial en una región golpeada por homicidios, extorsiones y asaltos, especialmente en Trujillo y las zonas mineras de Pataz y Virú.
El respaldo político regional llegó de inmediato. La gobernadora Joana Cabrera se reunió con Moreno y le pidió incrementar la presencia policial en las calles, con patrullajes visibles que disuadan el delito y devuelvan confianza a la ciudadanía. La autoridad regional reiteró su apoyo a una estrategia coordinada entre Policía, Ministerio Público y gobiernos locales.
Desde la Municipalidad Provincial de Trujillo, el alcalde Mario Reyna también expresó su expectativa frente a la nueva jefatura policial y solicitó resultados concretos en la reducción de asesinatos, uno de los indicadores más sensibles para la población. Moreno, tras reunirse con las principales autoridades, inició una inspección de comisarías y unidades especializadas para ajustar despliegues y conocer de primera mano las brechas operativas.
No obstante, las cifras generan debate. De acuerdo con el Observatorio Regional de Seguridad Ciudadana, La Libertad cerró 2025 con 278 homicidios, uno más que en 2024, pese a que Trujillo, Pataz y Virú estuvieron bajo estado de emergencia durante todo el año pasado. Para la consejera regional Edy Camacho, el problema fue la insuficiente priorización de la inteligencia policial, por lo que exhortó a que en 2026 se refuerce este componente para lograr impactos sostenibles.
El desafío, así, queda planteado. Con la posible ampliación del estado de emergencia, el nuevo mando policial tendrá que demostrar que la herramienta excepcional puede traducirse en menos homicidios, más capturas relevantes y desarticulación real de mafias, y no solo en operativos de alto impacto sin resultados duraderos.

