La paralización del proyecto de defensas ribereñas del río Chicama, valorizado en más de S/ 825 millones, ha puesto en alerta máxima a las autoridades y población del valle. La reciente transferencia de recursos aprobada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no incluyó esta obra crítica, pese a que protegería a más de 100 mil habitantes y miles de hectáreas agrícolas de uno de los valles más productivos de La Libertad.
El MEF autorizó S/ 317 millones para la continuidad de obras de prevención en varias regiones —incluyendo Trujillo, Laredo, Motupe, Casma, Santa y Cañete— sin embargo, el río Chicama no aparece en la lista de proyectos priorizados, dejando sin financiamiento una obra que lleva más de dos meses paralizada.
La empresa española OHLA, encargada de la ejecución, mantiene un avance físico aproximado de 34%, pero hace casi tres meses las maquinarias están detenidas y los tramos críticos del cauce quedaron sin protección, justo cuando se acerca la temporada de lluvias.
“Ya no es un reclamo local ni regional: iremos a Lima”
La alcaldesa provincial de Ascope, Rosa Cortijo, encabezará una comisión multipartidaria que viajará a la capital para exigir la reactivación inmediata del proyecto.
“Estamos por cumplir tres meses de paralización sin solución. Ya no pedimos favores, pedimos responsabilidad. La vida y la economía del valle dependen de que esta obra se retome ya”, advirtió.
Cortijo recordó que los fenómenos del Niño Costero 2017 y Yaku 2023 dejaron severos daños en infraestructura, puentes, viviendas y cultivos. “No podemos repetir la historia”, dijo.
Distritos de la parte baja serían los primeros en inundarse
El alcalde de Magdalena de Cao, Edgar Galarreta, alertó que su distrito es uno de los más expuestos al desborde.
“En nuestro sector no se ha hecho ni un metro de trabajo. Moncada, Nazareno y otros centros poblados están al borde mismo del río. Si llegan las lluvias en diciembre, será un caos total”, enfatizó.
La preocupación es generalizada: los pobladores temen que la inacción estatal deje al valle nuevamente vulnerable frente a precipitaciones intensas, deslizamientos y desbordes.
Un valle productivo que podría paralizarse
El valle Chicama es clave para la agroexportación y la producción de caña, arroz, maíz, palta y otros cultivos. Una inundación podría impactar:
- La economía de más de 20 mil agricultores.
- La cadena agroindustrial.
- La conectividad vial de toda la provincia de Ascope.
- La seguridad de miles de viviendas ubicadas cerca del cauce.
Mientras tanto, el proyecto sigue paralizado, el río Chicama continúa avanzando y el reloj climático corre en contra.

