Pacasmayo: denuncian que desmonte destruye antiguo Camino Prehispánico

Uno de los vestigios arqueológicos más importantes de la costa norte del Perú enfrenta una lenta, pero constante desaparición. El Camino Prehispánico Santa Elena-Pacasmayo, conocido también como el «Camino del Inca» o «Camino Yunga», permanece cubierto por desmontes, basura y escombros, situación que amenaza con hacer desaparecer parte del patrimonio cultural de la región La Libertad.

La denuncia fue difundida por UNDiario.pe, medio que documentó el deterioro de un tramo ubicado en el extremo sur del distrito de Pacasmayo, a la altura del bosque Niceto Luna Salcedo y en las inmediaciones del aeródromo local.

Según el reporte, durante los últimos meses se habría incrementado el depósito de residuos de construcción sobre el monumento arqueológico, incluidos fragmentos de concreto que conservan pintura amarilla utilizada en veredas urbanas, lo que hace presumir que parte del material provendría de obras públicas ejecutadas en la ciudad.

Un patrimonio protegido por ley

El Camino Prehispánico Santa Elena-Pacasmayo fue declarado Monumento Arqueológico Intangible mediante la Resolución Directoral Nacional N.° 117 del 5 de diciembre de 1994.

Este importante paisaje arqueológico pertenece a los periodos Intermedio Tardío y Horizonte Tardío, comprendidos entre los años 1000 y 1532 d.C., y se encuentra protegido por la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación (Ley N.° 28296).

Pese a este marco legal, especialistas y ciudadanos advierten que durante la última década el monumento ha sufrido constantes afectaciones ocasionadas por actividades humanas, obras de infraestructura y el vertimiento ilegal de desmontes.

Una historia de daños reiterados

Las agresiones contra este patrimonio no son recientes.

En agosto de 2020, durante la construcción de una vía asfaltada entre la avenida Andrés Avelino Cáceres y el Hospital Distrital de Pacasmayo, la Dirección Desconcentrada de Cultura de La Libertad dispuso que no se interviniera la superficie del camino prehispánico. Sin embargo, la obra terminó interrumpiendo el recorrido original y dejó un tramo expuesto que nunca fue adecuadamente restaurado.

Un mes después, en septiembre de 2020, inspectores del Ministerio de Cultura verificaron nuevas afectaciones y solicitaron a la Fiscalía Provincial Mixta Corporativa de Pacasmayo iniciar investigaciones por presuntas responsabilidades penales. De acuerdo con la información disponible, no se registraron sanciones ni procesos concluidos contra responsables.

Posteriormente, en mayo de 2022, un informe técnico elaborado por especialistas confirmó que el monumento continuaba siendo objeto de constantes agresiones.

Protección provisional no frenó el deterioro

Como respuesta a esos daños, el Ministerio de Cultura emitió en julio de 2022 la Resolución Directoral N.° 000084-2022-DGPA/MC, mediante la cual otorgó protección provisional al paisaje arqueológico.

La medida fue adoptada luego de que una obra de rehabilitación de un camino vecinal, ejecutada por encargo de la Municipalidad Distrital de Pacasmayo y valorizada en más de S/ 7,1 millones, afectara parcialmente el sitio arqueológico.

El propio informe técnico señalaba que en distintos sectores se observaban piedras removidas, destrucción del camino original, acumulación de basura, desmontes y accesos improvisados que atravesaban el monumento.

Hoy, según la denuncia periodística, el panorama sería mucho más grave debido al incremento del depósito de residuos de construcción sobre el área protegida.

Autoridades tenían responsabilidades asignadas

La resolución del Ministerio de Cultura establecía responsabilidades concretas para distintas entidades.

La Municipalidad Provincial de Pacasmayo debía ejecutar la limpieza de desmontes y residuos acumulados sobre el monumento.

La Municipalidad Distrital de Pacasmayo tenía la obligación de impedir nuevas afectaciones dentro del área intangible.

Por su parte, la Dirección Desconcentrada de Cultura debía instalar paneles informativos, coordinar acciones de protección y supervisar el cumplimiento de las medidas preventivas, mientras que la Dirección de Catastro y Saneamiento Físico Legal debía avanzar en la identificación y delimitación definitiva del bien arqueológico.

Sin embargo, la denuncia sostiene que, pese a estas disposiciones, la degradación del sitio continúa y el área permanece convertida en un botadero informal.

Patrimonio y planificación urbana en riesgo

Más allá del daño arqueológico, especialistas advierten que la ocupación desordenada del área también compromete el desarrollo urbano futuro de Pacasmayo.

El depósito continuo de desmontes y residuos altera un espacio protegido por ley y dificulta cualquier intervención orientada a la conservación del patrimonio o a una planificación territorial adecuada.

Mientras tanto, uno de los últimos testimonios físicos del antiguo Camino Prehispánico Santa Elena-Pacasmayo continúa desapareciendo bajo toneladas de escombros, sin que hasta el momento se evidencien acciones efectivas para detener su deterioro.

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Causa Justa

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