En una reciente conferencia de prensa del Consejo de Ministros, el ministro de Defensa, Walter Astudillo Chávez, informó sobre la reanudación de las actividades mineras en la provincia de Pataz, ubicada en la región La Libertad. Esta decisión se enmarca dentro de la prórroga del estado de emergencia por 60 días, que comenzará a regir desde el 8 de junio. El objetivo principal de esta medida es garantizar la continuidad de las operaciones mineras en la zona.
Durante su intervención, Astudillo destacó que se aprobó un Decreto Supremo que establece la extensión del estado de emergencia. Este decreto permite a las Fuerzas Armadas mantener el control del orden interno en Pataz. Además, el ministro anunció un cambio en el horario de la inmovilización social obligatoria, que ahora será de 22:00 a 05:00 horas, lo que busca facilitar la reanudación de las actividades económicas.
El ministro también mencionó que durante la mesa de diálogo, se escucharon las demandas de autoridades locales y representantes de organizaciones sociales. Según Astudillo, había un clamor generalizado por parte de la población para reiniciar las actividades mineras, lo que llevó al Gobierno a tomar esta decisión. “Se ha recuperado el principio de autoridad”, afirmó, resaltando el buen comportamiento de la comunidad.
No obstante, la prórroga del estado de emergencia había sido implementada anteriormente para proteger a la población de los efectos negativos de la minería ilegal y el crimen organizado. Astudillo subrayó que el comando unificado establecido ha dado resultados positivos en el restablecimiento del orden interno en Pataz, lo que justifica la reactivación de la minería en la región.
Sin embargo, la situación ha generado críticas. Aldo Carlos Mariños, alcalde de Pataz, señaló que la falta de voluntad del Ejecutivo ha impedido el progreso en el control de la criminalidad. Criticó la paralización de la minería, enfatizando que el 100% de la población depende de esta actividad como motor de desarrollo económico, al ser «la principal fluidez y motor de desarrollo económico».
A pesar de las medidas adoptadas, la problemática persiste y la comunidad expresa su preocupación por la seguridad y el desarrollo local.

