Cerca de 800 trabajadores de la empresa minera Poderosa, que opera en la provincia de Pataz, en la región La Libertad, han anunciado que el diálogo con su sindicato se ha roto de manera definitiva.
Esta ruptura se debe —según informaron voceros del grupo de trabajadores— a la falta de respuesta frente a su pliego de reclamos, lo que ha generado un creciente malestar en los turnos y áreas de producción.
La tensión se incrementa en un contexto de estado de emergencia y creciente conflictividad social en la zona, donde no solo persiste el temor por la minería ilegal y la violencia, sino ahora también por el estancamiento en las relaciones laborales dentro de una de las empresas más representativas de la región.
Los trabajadores señalaron que, de no obtener una respuesta concreta en las próximas horas, se verán obligados a iniciar una huelga indefinida. La medida afectaría a distintos frentes de producción, seguridad y transporte en el campamento, y podría paralizar por completo las operaciones extractivas de La Poderosa.
Hasta el momento, ni la empresa minera ni los representantes sindicales han emitido un pronunciamiento público. Sin embargo, los mineros insisten en que sus reclamos —vinculados a mejoras salariales, condiciones de trabajo y derechos laborales— no están siendo escuchados ni atendidos, pese a las reuniones previas.
Esta situación se suma a un clima generalizado de inestabilidad laboral y social en Pataz, donde otros sectores también han reportado abusos, informalidad y abandono estatal.

