En Trujillo, la falta de equipamiento adecuado para los trabajadores del Servicio de Gestión Ambiental (Segat) ha generado preocupación y denuncias ante las autoridades competentes. La congresista Isabel Cortez Aguirre, presidenta de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social del Congreso de la República, escuchó directamente a los trabajadores durante su visita a la ciudad, brindando su apoyo y orientación para resolver esta situación crítica.
Los trabajadores del Segat han manifestado que desde hace tres años no reciben los elementos básicos para realizar su labor de manera segura y eficiente. La falta de uniformes, zapatos y equipos de protección personal (EPP) pone en riesgo su integridad física y aumenta la posibilidad de sufrir accidentes laborales o contraer enfermedades.
Durante la madrugada del último sábado, la congresista Cortez se reunió con los trabajadores en la base de limpieza pública del Segat, ubicada en el Jirón Zepita. Allí, los obreros expresaron su preocupación por la ausencia de uniformes reflectivos, guantes especiales, botas, bloqueador solar y mascarillas, elementos esenciales para realizar sus tareas de forma segura y protegida.
La congresista Cortez instó a los trabajadores a través de los sindicatos a formalizar su reclamo ante el alcalde de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, exigiendo la entrega inmediata de los equipos necesarios para su trabajo. Esta acción es fundamental para garantizar condiciones laborales dignas y seguras para todos los empleados del Segat.
Gabriel Bocanegra Ávalos, secretario general de uno de los sindicatos del Segat, resaltó que esta problemática viene arrastrándose desde administraciones anteriores sin recibir atención ni solución. «Esto viene desde el exalcalde José Ruiz. Luego vino Arturo Fernández y nunca se reunió con nosotros. Ahora, el alcalde actual, Mario Reyna, tampoco se reúne con nosotros», lamentó el dirigente sindical.
Ante esta situación, Charles Paredes, titular del sindicato mayoritario de trabajadores del Segat, anunció una asamblea para discutir las medidas a tomar, incluyendo la posibilidad de una huelga indefinida si no se atienden sus demandas de manera urgente y efectiva.
La falta de equipamiento en el Servicio de Gestión Ambiental de Trujillo no solo afecta a los trabajadores directamente involucrados, sino también compromete la calidad y eficiencia de los servicios públicos que brinda esta institución. Es imperativo que las autoridades municipales tomen cartas en el asunto y proporcionen los recursos necesarios para garantizar un ambiente laboral seguro y adecuado para todos los empleados del Segat.

